Evolución de las salitreras

El historiador Oscar Bermúdez en su libro «Pequeña historia del salitre» establece un análisis sobre el desarrollo de la industria desde una perspectiva técnica. Tres etapas se pueden distinguir en la vida de esta industria en la zona de Tarapacá.

El fogón

Esta fase comienza a fines del siglo XVIII y se prolonga durante la primera mitad del siglo XIX. Los primeros salitreros utilizaron fogones para el procesamiento del salitre. El sistema de paradas evolucionó desde esta forma rudimentaria de trabajo.
Durante este tiempo la producción osciló entre las 20 y 30 mil quintales anuales. Destacó la falta de capitales de para invertir.
El transporte del producto se hizo hasta los puertos a través de «caminos de herradura» , es decir, gracias a carretas empujadas por caballos o mulas.
La población trabajadora era mestiza. Principalmente peruanos con una pequeña participación chilena y boliviana.
Las condiciones económicas y sociales eran deficientes. Había escasez de medios para subsistir en la pampa. El abastecimiento de productos agrícolas para las salitreras se realizo especialmente en la zona de las quebradas. Durante este periodo hubo bajos niveles demográficos en toda la provincia.

Vapor de agua
Esta fase se prolongó durante la segunda mitad del siglo XIX. Resaltó la construcción de ferrocarriles para el transporte salitrero. También estuvo la influencia del comercio bancario chileno y peruano después de la Guerra del Pacífico.
Surgió el capitalismo salitrero y la ampliación de los mercados de consumo. También en esta etapa estuvo la formación de las luchas sociales del obrero salitrero.
Hubo aumento de los índices demográficos en Tarapacá y Antofagasta y el desarrollo de los puertos y aumento del comercio en las ciudades.

Temperatura moderada
En esta etapa, que comenzó con el siglo XX, la industria salitrera fue basada en la elaboración del caliche a temperaturas moderadas y en la mecanización de las faenas.
Esto incluyó el mejoramiento de las condiciones sociales del obrero y modernización de las formas de vida en la pampa.
También destacó la disminución de la población trabajadora y la detención del desarrollo demográfico y comercial en Tarapacá. Paulatinamente la industria fue desapareciendo a medida que la demanda del producto disminuyó.

Evolución de las salitreras

El historiador Oscar Bermúdez en su libro «Pequeña historia del salitre» establece un análisis sobre el desarrollo de la industria desde una perspectiva técnica. Tres etapas se pueden distinguir en la vida de esta industria en la zona de Tarapacá.

El fogón

Esta fase comienza a fines del siglo XVIII y se prolonga durante la primera mitad del siglo XIX. Los primeros salitreros utilizaron fogones para el procesamiento del salitre. El sistema de paradas evolucionó desde esta forma rudimentaria de trabajo.
Durante este tiempo la producción osciló entre las 20 y 30 mil quintales anuales. Destacó la falta de capitales de para invertir.
El transporte del producto se hizo hasta los puertos a través de «caminos de herradura» , es decir, gracias a carretas empujadas por caballos o mulas.
La población trabajadora era mestiza. Principalmente peruanos con una pequeña participación chilena y boliviana.
Las condiciones económicas y sociales eran deficientes. Había escasez de medios para subsistir en la pampa. El abastecimiento de productos agrícolas para las salitreras se realizo especialmente en la zona de las quebradas. Durante este periodo hubo bajos niveles demográficos en toda la provincia.

Vapor de agua
Esta fase se prolongó durante la segunda mitad del siglo XIX. Resaltó la construcción de ferrocarriles para el transporte salitrero. También estuvo la influencia del comercio bancario chileno y peruano después de la Guerra del Pacífico.
Surgió el capitalismo salitrero y la ampliación de los mercados de consumo. También en esta etapa estuvo la formación de las luchas sociales del obrero salitrero.
Hubo aumento de los índices demográficos en Tarapacá y Antofagasta y el desarrollo de los puertos y aumento del comercio en las ciudades.

Temperatura moderada
En esta etapa, que comenzó con el siglo XX, la industria salitrera fue basada en la elaboración del caliche a temperaturas moderadas y en la mecanización de las faenas.
Esto incluyó el mejoramiento de las condiciones sociales del obrero y modernización de las formas de vida en la pampa.
También destacó la disminución de la población trabajadora y la detención del desarrollo demográfico y comercial en Tarapacá. Paulatinamente la industria fue desapareciendo a medida que la demanda del producto disminuyó.

Torre del reloj de Iquique

Parte del desarrollo urbano y comercial de Iquique a fines del siglo XIX fue reflejado en la construcción de la Torre del Reloj de la Plaza Prat. El comerciante de origen francés Eduardo Lapeyrouse envió a diseñar la torre y el reloj a Europa en 1877 y llegó a ser el primer alcalde del municipio iquiqueño cuando éste pasó a dominio chileno en 1879.
La torre tiene 25 metros de altura y está construida  en tabiquería de pino oregón.
A los pocos años de su construcción fue trasladada desde el centro hacia uno de sus costados frente a calle Luis Uribe. En 1889 volvió a su emplazamiento original, que conserva hasta nuestros días.
La torre fue situada nuevamente en el centro por una razón particular. En el lugar donde está actualmente el Teatro Municipal estuvo emplazada la Iglesia de la Matriz que se quemó en 1873. El nuevo templo nunca se levantó en el mismo lugar, pero el terreno perteneció a la iglesia. En 1899 hubo un arreglo entre esta institución y la municipalidad,lo que permitió extender la plaza y mover el reloj.

Torre del reloj de Iquique

Parte del desarrollo urbano y comercial de Iquique a fines del siglo XIX fue reflejado en la construcción de la Torre del Reloj de la Plaza Prat. El comerciante de origen francés Eduardo Lapeyrouse envió a diseñar la torre y el reloj a Europa en 1877 y llegó a ser el primer alcalde del municipio iquiqueño cuando éste pasó a dominio chileno en 1879.
La torre tiene 25 metros de altura y está construida  en tabiquería de pino oregón.
A los pocos años de su construcción fue trasladada desde el centro hacia uno de sus costados frente a calle Luis Uribe. En 1889 volvió a su emplazamiento original, que conserva hasta nuestros días.
La torre fue situada nuevamente en el centro por una razón particular. En el lugar donde está actualmente el Teatro Municipal estuvo emplazada la Iglesia de la Matriz que se quemó en 1873. El nuevo templo nunca se levantó en el mismo lugar, pero el terreno perteneció a la iglesia. En 1899 hubo un arreglo entre esta institución y la municipalidad,lo que permitió extender la plaza y mover el reloj.

La fortuna de John Thomas North

El llamado rey del salitre llegó a Chile sin recursos financieros ni contactos en las altas esferas. En la autobiografía publicada en 1896, North relató como ingresó al negocio salitrero.

“La suerte me llegó de esta manera. Mi firma tenía un contrato para instalar una línea de ferrocarril en Perú. Ellos consideraron que como yo era uno de los mejores jóvenes trabajadores en la sección de máquinas, podría ir allá hasta posiblemente mejorar mi situación. Acepté tal posibilidad de inmediato. Simplemente me presenté voluntariamente para el trabajo. Ofrecí ur por el salario que estaba ganando, que era de 18 chelines a la semana, y pasaje, rogándole a mis jefes que lo descontaran de mi sueldo. Se rieron y me dijeron, North nos gusta tu entusiasmo y debes ir”.

Bueno, la proyectada línea de ferrocarril, no fue precisamente una bonanza, pero nos pagaron nuestros salarios, y mientras tanto yo buscaba algo para mi. Tendimos las líneas a traves de la selva de Perú y tuvimos aventuras de todo tipo. UN día mientras vagaba cerca de un arroyo que deba a un graí río, vi un viejo y oxidado vapor que había sido dejado allí como desecho.Repentinamente concebí la idea de esa este pequeño barco para comerciar río abajo y arriba, llevando granos y otras provisiones a los pueblos y villas. Tomé posesión del vapor por unos cientos de dólares y cuando lo obtuve, no tenía un centavo en los bolsillos”.

“No tenía crédito. Pero logré de alguna manera conseguir un cargamento de mercaderías y manejé mi pequeño barquichuelo con resultados satisfactorios. Un día cuando chile y Perú estaban en guerra, mi pequeño vaporcito se encontró en la boca del río en un momento crítico. No había ningún buque de guerra peruano en las cercanías y ellos (los chilenos) me hicieron señas que estaban muriéndose de hambre, y estaban de gran necesidad de comida y agua”.

“Fui capaz de solucionar sus necesidades inmediatas y cuando terminó la guerra, solicité alguna compensación por los servicios de mi barquito había rendido. Fue así como logré una concesión para trabajar hasta ese momento, un no explotado yacimiento de salitre. Esta concesión llevó a muchas otras. Un feliz accidente sentó la base de mi fortuna.

Nuevos Inversionistas: Pedro Gamboni

Para fines del siglo XIX, el sistema de paradas en que se sustentaba la industria, comenzaba a colapsar.Un joven chileno de 25 años llamado Pedro Gamboni se encontraba en quique con la intención de trabajar como químico industrial en alguna salitrera de la zona.

Gamboni nació en Valparaíso el 26 de septiembre de 1825.

Durante más de un año analizó detenidamente el proceso de “las paradas”. Sus conclusiones fueron tajantes. Lo primero fue aumentar la ley del salitre y reutilizar la costra residual del caliche. Para ello reemplazó el cocimiento del mineral en fondos por grande estanques en que se inyectaba vapor de agua a altas temperaturas.

El resultado de sus experimentos arrojó que el salitre se disolvió en forma más pura. Todo el sistema incluyó calderas, hornillas para hervir el agua, tuberías y estanques.

Después se agregó la fuerza del vapor para “chancar” en forma más rápida y pareja el caliche recién extraído de la pampa.

Con estos resultados, Pedro Gamboni patentó su procedimiento en 1853 y lo dio a conocer a algunos industriales e inversionistas. Varios bancos financiaron su proyecto y a los pocos meses se instaló su nueva tecnología en la oficina que llamó Sebastopol.

Esta oficina quedaba cerca de la oficina La Noria de George Smith.

De esta manera Gamboni dio inicio al sistema de “oficina de máquinas” y al estilo de campamento que actualmente se conocer, o sea, con casas de administración, operarios, desalinizadoras de agua, habitaciones para los trabajadores y las tradicionales tortas de ripio que actualmente se encuentran por toda la pampa.

Extracción de yodo

Luego de modificar exitosamente el proceso de extracción de salitre, Gamboni emprendió una nueva tarea: extraer yodo de las “aguas madres” del salitre. Desde 1817, el yodo era extraído de las cenizas de algas marinas. El proceso era complicado y no aseguraba un alto grado de pureza.

No se sabe con certeza cómo Gamboni llegó a conocer la existencia del yodo en forma de sodio en el caliche.

El investigador Jorge Ríos Bordones afirma que esta sal permanece en disoluciones después que se separa por cristalización el nitrato de sodio. A esta solución se le conoce con el nombre de “aguas madres”.

Tras diez años de ensayos, Pedro Gamboni patentó en 1866 el sistema para extraer yodo de las “aguas madres” del caliche y obtiene concesión exclusiva de los gobierno de Perú y Bolivia, haciendo fortuna y convirtiéndose en uno de los principales personajes de Iquique. Falleció en esta ciudad en 1895 a la edad de 70 años.

La Nueva Noria

En un primer momento el método de Gamboni no fue tomado en cuenta. Luego de varios años y tras los resultados positivos, el sistema fue empleado en nuevas oficinas salitreras. Uno de los más entusiastas en copiar la iniciativa fue George Smith quien la puso en práctica en 1856 con su proyecto de “La Nueva Noria”.