¿Cómo anticipa y mitiga los desafíos y riesgos comunes de comunicación?

Un plan estratégico debe revisarse y ajustarse continuamente a través de la retroalimentación. No se puede aplicar sin una evaluación periódica. El mayor riesgo es que quienes crearon el plan no quieran modificarlo por considerarlo «su creación». Identifica personas clave dentro de tu público, recopila sus opiniones y sugerencias, y verifica si tus mensajes fueron recibidos correctamente o si se distorsionaron. Utiliza grupos focales, encuestas o entrevistas en vivo para escuchar, analizar y actuar basándote en la información obtenida.

Un aporte para un artículo colaborativo en Linkedin.

Un cuarto paso esencial en cualquier plan estratégico de comunicación es buscar retroalimentación. ¿Cómo sabrá si su comunicación es efectiva, relevante y satisfactoria? ¿Cómo recopilará, analizará y actuará sobre los comentarios de su audiencia, partes interesadas o compañeros? ¿Cómo usarás la retroalimentación para mejorar tu comunicación, aprender de tus errores y celebrar tus logros? Buscar retroalimentación lo ayudará a evaluar su comunicación, identificar sus fortalezas y debilidades, y ajustar su plan en consecuencia. También le ayudará a evitar posibles puntos ciegos, sesgos o suposiciones que podrían limitar su perspectiva o crecimiento.

¿Cómo manejar las #emociones en una discusión?

Hace poco me enteré de un caso que me llamó la atención: Nicolás #Copano, un comunicador conocido en Chile, se disculpó por tratar a una mujer de “vieja de mierda” en vivo en su programa de #Twitch. Copano la criticó por anteponer su fe a un problema de Estado y la calificó de «psicópata». La discusión subió de tono y le gritó que se callara, que se fuera a la #mierda.
 
Al día siguiente, Copano reconoció que no fue el tono adecuado y que se dejó llevar por la emoción. Afirmó que respeta la diversidad de opiniones.
 
Este episodio es sobre cómo manejar las emociones en una discusión, especialmente en el ámbito laboral. En mi trabajo siempre estoy sujeto a la posibilidad de que una conversación suba de tono. Y por eso hay que aprender a controlar las emociones. Es difícil, pero se puede.
 
¿Qué podemos aprender de este caso?
 
– No dejarse llevar por la #ira o la frustración al debatir con alguien que tiene una opinión diferente a la nuestra.
– Respetar el derecho de los demás a expresarse y #escuchar sus argumentos con atención y apertura.
– Reconocer los propios errores y pedir #disculpas cuando se ofende o se falta el respeto a alguien.
– Buscar puntos de encuentro y #diálogo con las personas que tienen visiones distintas a las nuestras, sin descalificarlas o insultarlas.
 
Creo que estas son actitudes que nos ayudan a tener una mejor convivencia y a mejorar nuestra comunicación ante cualquier #crisis.