Siete preguntas sobre el nacimiento de la comuna de Alto Hospicio

¿Cuándo comenzó el poblamiento de Alto Hospicio?

Las primeras familias que habitaron Alto Hospicio llegaron a mediados de 1986 cuando comenzó la creación de varias parcelas y sitios de cultivos destinados para el consumo en Iquique. Hasta esa fecha Hospicio eran unas cuantas casas junto al camino que unía Iquique con la Ruta Panamericana. No existían servicios básicos y su población se limitaba a unas pocas decenas de personas.

¿Hubo un hecho que desencadenó el rápido poblamiento de Alto Hospicio?

El primer impulso ocurrió el 8 de julio de 1988 con la llegada de cien familias al sector. En realidad este grupo de familias fue desalojado de un campamento existente en el barrio El Colorado de Iquique. En varios camiones sus pertenencias fueron remitidas en medio de la pampa en donde fueron ubicados sin energía eléctrica ni agua potable.

¿Cómo se atendieron las necesidades básicas de Alto Hospicio al principio?

Sólo dos años después, en 1990, comenzaron a gestarse las acciones de emergencia para dar las mínimas condiciones de vida a este sector. Se organizaron los lotes, el envío de camiones aljibes y la ubicación de los pozos negros. De esta manera comenzó a gestarse la población Los Pioneros.

Los primeros trabajos fueron impulsados por la gestión del ex intendente Nelson Garrido. Muchos lo consideran como el fundador de Alto Hospicio. Lo cierto es que su labor sirvió para generar los primeros proyectos que crearían el populoso asentamiento.</p>

¿En 2001 cuántos habitantes tenía Alto Hospicio?

Alto Hospicio en 2001 tenía 55 mil habitantes.

¿Qué fue el proyecto de Autoconstrucción?

La Autoconstrucción comenzó en 1995 por la Municipalidad de Iquique

¿Cuándo comenzaron las tomas de terrenos?

El aumento de las tomas de terrenos fueron generadas a fines de los años noventa en los sectores que actualmente la población conocen como La Negra, El Boro y La Pampa.

¿Qué fue el Plan de Integral de Alto Hospicio?

Durante 2001 el gobierno lanzó el proyecto más ambicioso para el sector, el Plan Integral, con un costo de 19 mil millones de pesos, organizó los terrenos, urbanizó sitios, levantó nuevas viviendas y entregó el equipamiento comunitario necesario para llevar adelante la vida en esos populosos sectores. Al mismo tiempo, el gobierno inició una serie de proyectos para incentivar la creación de escuelas subvencionadas, instalación de oficinas públicas y mejoramiento vial. 

La historia del Plan Integral de Alto Hospicio

A mediados del año 2000, en plena campaña Presidencial, el entonces candidato Ricardo Lagos Escobar llegó a Alto Hospicio a conocer en terreno la realidad que atravesaban las familias que habitaban en la toma de terreno más grande de la historia del país. Fue entonces cuando Lagos adquirió el compromiso de llevar a cabo un proyecto para mejorar la calidad de vida de las personas que habitaban las tomas de La Negra, La Pampa y El Boro. La meta era solucionar el problema de vivienda a 4.500 familias que habitaban este sector.

Una vez electo Presidente, Ricardo Lagos instruyó al entonces ministro de Vivienda, Claudio Orrego y a un equipo de esta cartera, apoyados por la Organización de las Naciones Unidas, para realizar un diagnóstico a través de una encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas y fichas CAS, para proponer alternativas para acudir en ayuda de esta población.

El Ministerio de Vivienda propuso entonces la construcción de 4.000 soluciones en un período de 6 años. Ese proyecto fue bautizado como “Plan Integral”.

Al mismo tiempo, tanto pobladores como dirigentes y el alcalde Jorge Soria, pidieron la posibilidad que se entregaran sitios urbanizados para continuar con los proyectos de la Autoconstrucción iniciados por el municipio local.

El 28 de febrero de 2001, Jaime Ravinet asumió como Ministro de Vivienda y de inmediato realizó una reunión de directorio y aprobó la sugerencia de pobladores y del alcalde entregando dos alternativas a los habitantes de la localidad. Por un lado la posibilidad de acceder a una vivienda a través de subsidios entregados por Serviu y financiamiento de instituciones bancarias y otra modalidad parar obtener un sitio urbanizado donde construir en forma independiente su casa.

El Gobierno abrió registros para los interesados en alguna de las opciones y así poder planificar la cantidad de viviendas y sitios necesarios para los pobladores.

La dirección de este proyecto, denominado Plan Integral, fue Hernán Ortega Castillo, administrador público y ex director de la Corporación Municipal de Santiago.

Metas cumplidas del Plan Integral de Alto Hospicio

El primer trimestre de 2003 marca la finalización de la mayoría de los proyectos que incluía el Plan Integral, a pesar de algunos problemas con las empresas encargadas de realizar los trabajos de urbanización.

En diciembre de 2002 entregaron 500 viviendas Serviu, de un total de 1.200. La Negra cuenta con luz y agua potable desde la última semana de diciembre de 2002.

En tanto que El Boro y La Pampa tuvieron instalados los servicios básicos durante enero de 2003. En febrero de 2003 la pavimentación de las principales calles de estos tres asentamientos fue completada.

En cuanto a la macro urbanización de estos tres sectores, el Gobierno, ha implementado obras de alta ingeniería para incorporarlos al sistema de urbanización de la comuna. Es así como se han construido plantas de tratamiento de aguas servidas y plantas elevadoras además de un proyecto innovador que permitirá no desechar toda el agua al mar y utilizarla en procesos de irrigación en el cultivo de olivos en el sector de El Boro, planteando una nueva visión del futuro de Hospicio a través de la incorporación del factor agrícola.

La historia del Plan Integral de Alto Hospicio

¿Qué fue el Plan de Integral de Alto Hospicio?

Durante 2001 el gobierno lanzó el proyecto más ambicioso para el sector, el Plan Integral, con un costo de 19 mil millones de pesos, organizó los terrenos, urbanizó sitios, levantó nuevas viviendas y entregó el equipamiento comunitario necesario para llevar adelante la vida en esos populosos sectores. Al mismo tiempo, el gobierno inició una serie de proyectos para incentivar la creación de escuelas subvencionadas, instalación de oficinas públicas y mejoramiento vial. 

La historia del Plan Integral de Alto Hospicio

A mediados del año 2000, en plena campaña Presidencial, el entonces candidato Ricardo Lagos Escobar llegó a Alto Hospicio a conocer en terreno la realidad que atravesaban las familias que habitaban en la toma de terreno más grande de la historia del país. Fue entonces cuando Lagos adquirió el compromiso de llevar a cabo un proyecto para mejorar la calidad de vida de las personas que habitaban las tomas de La Negra, La Pampa y El Boro. La meta era solucionar el problema de vivienda a 4.500 familias que habitaban este sector.

Una vez electo Presidente, Ricardo Lagos instruyó al entonces ministro de Vivienda, Claudio Orrego y a un equipo de esta cartera, apoyados por la Organización de las Naciones Unidas, para realizar un diagnóstico a través de una encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas y fichas CAS, para proponer alternativas para acudir en ayuda de esta población.

El Ministerio de Vivienda propuso entonces la construcción de 4.000 soluciones en un período de 6 años. Ese proyecto fue bautizado como “Plan Integral”.

Al mismo tiempo, tanto pobladores como dirigentes y el alcalde Jorge Soria, pidieron la posibilidad que se entregaran sitios urbanizados para continuar con los proyectos de la Autoconstrucción iniciados por el municipio local.

El 28 de febrero de 2001, Jaime Ravinet asumió como Ministro de Vivienda y de inmediato realizó una reunión de directorio y aprobó la sugerencia de pobladores y del alcalde entregando dos alternativas a los habitantes de la localidad. Por un lado la posibilidad de acceder a una vivienda a través de subsidios entregados por Serviu y financiamiento de instituciones bancarias y otra modalidad parar obtener un sitio urbanizado donde construir en forma independiente su casa.

El Gobierno abrió registros para los interesados en alguna de las opciones y así poder planificar la cantidad de viviendas y sitios necesarios para los pobladores.

La dirección de este proyecto, denominado Plan Integral, fue Hernán Ortega Castillo, administrador público y ex director de la Corporación Municipal de Santiago.

Metas cumplidas

El primer trimestre de 2003 marca la finalización de la mayoría de los proyectos que incluía el Plan Integral, a pesar de algunos problemas con las empresas encargadas de realizar los trabajos de urbanización.

En diciembre de 2002 entregaron 500 viviendas Serviu, de un total de 1.200. La Negra cuenta con luz y agua potable desde la última semana de diciembre de 2002.

En tanto que El Boro y La Pampa tuvieron instalados los servicios básicos durante enero de 2003. En febrero de 2003 la pavimentación de las principales calles de estos tres asentamientos fue completada.

En cuanto a la macro urbanización de estos tres sectores, el Gobierno, ha implementado obras de alta ingeniería para incorporarlos al sistema de urbanización de la comuna. Es así como se han construido plantas de tratamiento de aguas servidas y plantas elevadoras además de un proyecto innovador que permitirá no desechar toda el agua al mar y utilizarla en procesos de irrigación en el cultivo de olivos en el sector de El Boro, planteando una nueva visión del futuro de Hospicio a través de la incorporación del factor agrícola.

Artículo publicado en diciembre de 2001

Cultura de la Pampa

Durante las décadas del 30 y 40 en los campamentos salitreros floreció una comunidad conformada por hombres y mujeres que trabajaban de sol a sol, enfrentándose a las inclemencias del tiempo para obtener lo necesario para subsistir.

Trabajaban, pero también tenían un alto sentido de la actividad comunitaria y del disfrute conjunto de las diversas manifestaciones artísticas, sobre todo música y teatro. Por lo mismo, la mayoría de las oficinas mantenía un conjunto que se encargaban de dar vida a sainetes, comedias, dramas, zarzuelas y sainetes líricos de autores chilenos.

Había compañías de músicos y actores que recorrían la pampa y gozaban de gran prestigio, entre los cuales destacaban como Manuel Cabezas, Pepe Codina, Oscar Picón, Senovia Castro, Fortunato Pinto, Marina y Rogelia Navarro, Nicolás La Rosa, entre otros.

Según recuerda Guillermo «Willie» Zegarra, actor de reconocida trayectoria Hijo Ilustre de Iquique y uno de los más destacados artistas pampinos de este siglo, «el arte era para el pampino tan importante como el alimento».

Nacido en 1906 en la Oficina «La Palma» que posteriormente fue rebautizada como Humbertone, guarda hermosos recuerdos de juventud.

«En las vacaciones de fin de año los grupos de teatro recorrían las salitreras guiados por grandes directores como Alfonso Jonhson y Ernesto Grendy. Existían también más de 50 actores de gran renombre a nivel nacional como Rolando Caiceo, Julio García y los hermanos Poblete por nombrar algunos de los que recorrieron todo Chile, parte de América y hasta Estados Unidos».

Las salas de los teatros en las oficinas se repletaban de gente, porque «existía una cultura teatral».

El actor precisa que a mediados de los años 30, la fama adquirida tanto en el teatro como en las actividades culturales en general, lo tentó a radicarse en la capital trabajando en compañías dirigidas por el pionero del teatro nacional, Juan Ibarra. «Durante casi cuatro años fui desde Arica hasta Castro, mostrando mi arte; pero lamentablemente la paga no era buena, por lo que regresé a Iquique. Aquí fui contratado por Elías Ferro Latapiat, Jefe de Bienestar de la Oficina Bellavista, como vigilante, aunque la verdad era que esta caballero me dio trabajo para formar el Teatro Obrero que dirigí desde 1936 a 1946».

Zegarra señala que durante el período que estuvo a cargo del teatro presentaron más de 30 obras recorriendo la mayoría de las oficinas salitreras y ciudades de la zona norte.

«La gente se engalanaba con sus mejores ropas y asistían en familia. Los temas que generalmente abordábamos estaban relacionados con la vida misma de la pampa y si bien algunos eran un poco picarescos, sólo retrataban la idiosincrasia del pampino».

Grupos Teatrales

Años más tarde, en 1950, los nombres de Jaime Torres, Cecilia Miller y otros actores vuelven a darle vida al teatro y conforman las bases de lo que será el Teatro de los Barrios que recorre el país dirigido principalmente hacia temáticas de carácter social. Esta agrupación funcionó en forma independiente sin fines de lucro hasta 1973.

En 1955 llega la escuela de temporada de la Universidad de Chile que trae nueva gente al Teatro de los Barrios, cambiando entonces su nombre por el de Academia de Experimentación Teatral. Esta Academia interpretaba obras de autores como Moliere, Daniel Barros Grez y Carlo Goldoni.

En 1959 la academia pasó a llamarse Teatro Independiente y permaneció trabajando hasta 1972. Paralelamente se forma la Agrupación Teatral Iquique que ponía en escena las últimas obras de escritores tanto iquiqueños como nacionales y extranjeros.

«Después, durante el período militar surgen nuevos grupos teatrales de tipo contestatario con gran contenido social», afirma Iván Vera Pinto actual director del Teatro «Expresión», dependiente de la Universidad Arturo Prat y con 24 años de trayectoria en Iquique.

«En los años 70 la Universidad del Norte contaba con un grupo de monitores de teatro dirigido por Jorge Reyes que efectuaban presentaciones en las poblaciones, a través de talleres dirigidos a jóvenes y adultos. Existió además entre 1970 y 1973 un grupo teatral de la Central Única de Trabajadores conducido por José Núñez y el grupo de Teatro Icaisa, formado por estudiantes del Liceo Bernardo O´Higgins asesorados por Adriano Peirano, Angelica Chang y Manuel Castro».

Asimismo inicia su trabajo en la misma época el teatro de «Viola Fénix» a cargo de Guillermo Ward que efectúa una labor de investigación y proyección teatral funcionando en la Escuela Artística «Violeta Parra».

En 1973 surge uno de los grupos teatrales de mayor trayectoria a nivel regional, el teatro del norte dirigido por Guillermo Jorquera, actual jefe de Cultura del Gobierno Regional, con un elenco conformado por gente de la comunidad con experiencia en el teatro y personas que tenían actitud para el arte. Este grupo, «Tenor» (Teatro del Norte), realiza su última presentación en 1998.

En 1979 se forma el Teatro Expresión bajo el alero de la sede Iquique de la Universidad de Chile. Desde entonces ha presentado más de 50 obras. Actualmente esta compañía es dirigida por Iván Vera Pinto.

Durante la década del noventa hubo un boom de compañías y agruaciones teatrales trabajando en la ciudad.

La Compañía Antifaz nació en 1993. Actualmente esta integrada por 26 jóvenes entre actores, bailarines y técnicos. Abraham Sanhueza es el director de la agrupación.

La compañía de Teatro No Más nació bajo el aleto de la Universidad Arturo Prat en marzo de 1990. Su director es Ramón Jorquera Rojas y durante estos años ha estrenado más de una decena de obras.

«Las Malas Juntas» es un grupo de teatro formado por alumnos de distintas carreras de la Unap. Nació en 1995 y alberga a más de diez jóvenes amantes de las tablas. Desde su creación ha presentado media docena de montajes en la Sala Veteranos del 79 y la sala mayor del Teatro Municipal. Actualmente la directora de la compañía Malas Juntas es Lissette Gómez.

La historia de la Zona Franca de Iquique

La Zona Franca de Iquique nació a la luz pública el 25 de junio de 1975 con el objetivo de impulsar el desarrollo de la Primera Región que en ese momento atravesaba una crisis económica ocasionada por la inestabilidad de la industria pesquera y la imposibilidad de reflotar el salitre como fuente de divisas para la zona.
La Ley 1.055 que creó la Zofri, dice en sus artículos que el sistema “es el principal instrumento de desarrollo regional, expresado en la formación de mayor empleo de mano de obra, en asentamiento poblacional y reactivación de actividades productivas y de servicios regionales”.
Entre su plan permanente se encuentra agilizar el comercio exterior, rebajar el costo de los productos extranjeros, crear empleos en el comercio, industria y servicios, permitir el traspaso de tecnología extranjera e impulsar la inversión privada.
Durante la época de formación de Zofri la prensa local, autoridades regionales y nacionales hablaban de la teoría de “polos de desarrollo” a través de una inserción sin barreras al mercado mundial posibilitando y agilizando el comercio exterior regional.
Otro de los objetivos era estimular económica y socialmente a la región. Tres puntos avalan esta idea: la región es fronteriza, escasamente poblada y en esa época existían varios litigios territoriales con sus vecinos más próximos.
Cuando se creó la Zona Franca nació como un servicio público, denominado Junta de Administración y Vigilancia de la Zona Franca de Iquique. Esta instancia era presidida por el intendente.
Especialistas indicaban que la creación de la Zofri repercutió en distintos ámbitos desde una remodelación urbana, revalorización del centro histórico, en especial avenida Baquedano y la habilitación de una gran costanera que reorientó la ciudad hacia el mar.

CAMBIOS

El desarrollo paulatino del sistema recibió un nuevo empuje en 1989 al dictarse la ley 18.846 del 8 de noviembre que ordenaba constituir una sociedad anónima “que se regirá por las normas de las sociedades anónimas abiertas, quedando sometida a la fiscalización de la Superintendencia de Valores y Seguros.”
Hasta 1990 Zofri fue un servicio público. Después, el 48 por ciento de su propiedad se privatizó y la administración pasó a convertirse en una sociedad anónima, Zofri S.A.
En 1999 la Corporación de Fomento a la Producción, Corfo, era el principal accionista con un 51 por ciento del total. El Fisco de Chile conserva un 1 por ciento, mientras que el 48 por ciento restante está en manos de accionistas privados: AFPs (10,90%); corredores de bolsas (12,58%), Fondos Mutuos (3,14%), otros accionistas (21,11%) y fondos de capital extranjero (0,27%).
En 1994 las ventas siguieron subiendo y el sistema dio empleo a cerca de 10 mil trabajadores . Dos años después la empresa lanzó una nueva imagen corporativa que reflejó una sociedad anónima, moderna, eficaz y comprometida con el desarrollo regional. Fue así como se creó el lema “Zofri S.A. Centro de Negocios del Pacífico Sur”.
Ahora la Zona Franca es considerada como parte del corredor de comercio entre la Cuenca del Pacífico y Sudamérica. Tenía en 1999 un movimiento anual promedio de 4 mil millones de pesos.

LOS MEJORES AÑOS

A comienzos de los años 90, Zofri inició su mejor periodo de desarrollo y expansión económica en Sudamérica y Chile.
De acuerdo a estadísticas generadas por la administración de Zofrisa, el sistema entre 1991 y 1998 entregó al Fondo Nacional de Desarrollo Regional, FNDR, alrededor de cuatro mil millones de pesos, lo que representa el 30 por ciento del pago que hace Zofri por concepto de concesión al gobierno regional.
Las utilidades de Zofri en 1991 ascendieron a los 5 mil 86 millones de pesos aproximadamente, convirtiéndose en uno de los mejores años para el sistema durante toda su historia. Sólo fue superado en 1995 cuando facturó cerca de 5 mil 839 millones de pesos. Para ese año la estructura de las ventas de Zofri según su destino se desglosaron de acuerdo a su tendencia histórica.
El 21,8 por ciento fue consumido al interior de la Primera Región, el 24,4 por ciento restante fue l mercado chileno y el 53,8 por ciento fue directamente a distintos puntos del extranjero.
Durante la década del 90 los principales clientes de Zofrisa fueron en orden d 

e importancia, Bolivia, la Primera Región, resto de Chile, Perú, Argentina, y Paraguay. El mercado emergente fue Brasil.
Actualmente el 60 por ciento de las ventas de Zofri se destinan al extranjero. En este desglose se establece que Bolivia durante 1998 continúo siendo el mayor socio comercial y el sector más dinámico de crecimiento en relación con la Zofri. Las ventas a Bolivia sobrepasaron los 700 millones de dólares, seguidas por Perú con 328 millones, Paraguay con 148 millones, Argentina con 98 millones y Brasil con 29 millones de dólares.
Respecto a las ventas al interior del país se conoce que el 23 por ciento corresponden a transacciones de la Primera Región y un 17 por ciento son ventas que van al resto de Chile.
Sobre los principales proveedores del sistema durante 1998, fueron China, Estados Unidos, Japón, y Corea del Sur, representando en conjunto el 56 por ciento de las compras totales de Zofri. En total durante 1998, esas compras ascendieron a dos mill 299 millones de pesos.