María, uno de los primeros y más importantes obstáculos en la vida pública de Jesús porque creía que era el libertador político, el líder que encabezaría los ejércitos de liberación contra Roma y el rompedor de dientes”. “Ese planteamiento choca con Jesús y por eso se produjo una ruptura, un distanciamiento. Cuando Él muere, María empieza a darse cuenta de que metió la pata. Fue una mujer extraordinaria pero equivocada, desde mi punto de vista”, explica.

J.J. Benítez » The Clinic Online


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