No pensaron que la acumulación demográfica llevaría a lesionar a las minorías de una manera mucho más sutil: las platas se van hacia donde están los votos. Y los votos están en Santiago, no en Huara. Por tanto, podemos olvidarnos de las regiones sin violar ninguno de los derechos constitucionales.
Joaquín García Huidobro, columnista de El Mercurio.com
Descubre más desde Nortino
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
