6.- Más allá del proceso de momificación, existe una actividad transhumántica y asentamiento relativamente estable donde vivían los chinchorro. Bajo Molle, donde hoy se levante el Barrio Industrial sur de Iquique, hubo un extenso asentamiento humano. Hace veinte años se encontró en el lugar una tumba colectiva a escasa profundidad, la cual fue estudiada por arqueólogos de la Universidad de Tarapacá.
En Caleta Caramucho, a 47 kilómetros al sur de Iquique, existió un campamento semipermanente de cazadores y recolectores, al igual que en Los verdes y Punta de Lobos.
El arqueólogo y antropólogo Olaf Olmos, explicó que en Caramucho encontraron gran cantidad de artefactos correspondientes a la Cultura Chinchorro: cuchillos y puntas de flechas confeccionadas en piedra, morteros de hueso, maderas, anzuelos de conchas de choros y de espinas de cactus. Todos ellos con una data de 6 mil 300 años de antigüedad.
– Los primitivos habitantes de la costa desarrollaban varias técnicas para proveerse de utensilios de uso diario. En una primera etapa desgastaban piedras livianas y las convertían en vasijas y pequeñas fuentes. Para cumplir con su objetivo debían raspar la pieza a tallar con una segunda roca más dura.
– Las dos vasijas que actualmente se exhiben en el Museo Regional de Iquique corresponden a piedras volcánicas traídas desde el altiplano. Esto demuestra que el contacto con los pueblos del interior comenzó en una etapa muy temprana.
Iquique, 10.000 años de historia
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