Al pop lo encarnamos con franca comodidad, y hasta podría atribuirse el abusado revival de los años ochenta sólo al gusto por saltar a la pista e intentar moverse con un poco más de prestancia que a los quince. El interés de Chile por la música de baile es innegable y cruza nuestra vida social, pero el pop grabado en el país ha sido inútilmente contenido y tímido.
Descubre más desde Nortino
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
