La mayoría de la gente piensa que si corremos o pedaleamos más rápido, si nos cansamos o transpiramos más, estamos quemando más calorías y más grasas. Pero no es así. Sí se queman más calorías (a mayor intensidad, mayor gasto energético), pero no más grasas. Las actividades que utilizan más grasas como combustible son las suaves: es probable que gastes más grasas caminando una hora que corriendo treinta minutos. Claro que todo depende de cuán entrenado estés. Lo que significa “suave” para algunos no lo es para otros.

El “sexy-barrigón” es un mito


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