Detectan irregularidades en entrega de colaciones

– El contralor regional, Mario Quezada, dio a conocer un informe donde establece nuevas irregularidades en la Municipalidad de Iquique.

Serias irregularidades en la adquisiciones y contrataciones de servicios, como también en la entrega de colaciones que recibió el personal de salvavidas municipales detectó la Contraloría Regional en el informe sobre la gestión del municipio iquiqueño durante los años 2001 y 2002.
Este informe público fue evacuado el 31 de julio de 2003 y el 20 de enero de 2004 una copia llegó a manos de los concejales de la comuna. En el documento se pone en tela de juicio varias prácticas que se desarrollaron al momento de seleccionar a los proveedores que entregaron colaciones a los salvavidas que trabajaron entre diciembre de 2001 y marzo de 2002.
Se indica que no se seleccionó los proveedores a través de propuesta pública, sino que mensualmente se contrató los servicios y adquirió los alimentos a diversas personas usando las mismas cotizaciones. El informe indica que no «escogieron al proveedor más conveniente».
La situación se agrava cuando la Contraloría detectó que las cotizaciones de los proveedores eran familiares y de personas que no tenían iniciación de actividades comerciales. Durante los meses del período estival se gastaron entre 9 y 12 millones de pesos.
También el informe establece que existen documentos que fueron tramitados con posterioridad a la prestación del servicio. Es decir, existen facturas, cuyas fechas son anteriores a las órdenes de compra. También existe el caso de repación de 15 camiones, 7 camionetas, 2 buses, 3 retroexcavadores, 2 barredores, 2 capas y 2 palas cuya orden de compra del servicio fue el 8 de enero de 2002 y la factura por obra terminada fue el 10 de enero de 2002. Es decir en dos días se repararon 32 vehículos.

DIDECO

Las irregularidades también se extienden a la Dirección de Desarrollo Comunitario, donde existe una factura de 582.920 pesos por la adquisición de sillas de ruedas a nombre de Rafael Vargas Maldonado, quien es el hijo de María Elena Maldonado Arenas, jefa de la dirección en septiembre de 2000. Tampoco se conocieron cotizaciones para escoger la propuesta más conveniente.

CORMUDESI

Las irregularidades también se registraron en la Corporación Municipal de Desarrollo Social. El problema radica en que la municipalidad entregó recursos para que este organismo de derecho privado entregara subvenciones de asistencia social, a pesar que su rol sólo de debe remitir a obras de salud, educación y cultura.
El municipio tiene la facultad de ocupar el 7 por ciento de su presupuestos en subvenciones sociales que deben entregarse a través de un procedimiento establecido previamente.
Existen al menos seis casos. El más evidente es la entrega de 1.500.000 pesos al Hogar de Niños Inmaculada Concepción de Cochabamba el 13 y 28 de agosto de 2002, a pesar que el municipio no está facultado entregar aportes
fuera de su jurisdicción.

SUBVENCIONES

También existen subvenciones a estudiantes universitarios que se van a estudiar artes a Santiago por un monto de 700.000 pesos u otro joven que recibió un millón de pesos para estudiar música en la capital. Otro caso en donde se entrega 165 mil pesos a una personas para que pague el ahorro y obtenga una casa a través de Serviu.
La Contraloría también pone en tela de juicio la disparidad en el monto de las subvenciones entregadas. Por ejemplo, en dos ocasiones una mujer recibió un aporte. El primero fue de 300 mil pesos por sufrir osteoporosis y la segunda fue de 400.000 por tener una enfermedad invalidante.
También se registró dos millones de pesos para un varón que sufrió un cáncer en la rodilla y 250 mil pesos para quien presentaba un tumor testicular. En otro caso una joven fue apoyada con $600.000 para tratarse un tumor cerebral.