Iquique y la Revolución de 1891

Iquique Siglo XX

Capítulo 31

Iquique y la Revolución de 1891

Los intereses económicos de la industria salitrera y la lucha por el poder político fueron los principales ejes que desencadenaron la Revolución de 1891 entre el Presidente José Manuel Balmaceda y las fuerzas opositoras representadas por el Parlamento.
En este conflicto, Iquique y la provincia de Tarapacá ocuparon un papel preponderante al desencadenarse una huelga salitrera, la insurrección de la Armada y la creación de un gobierno paralelo.
Al asumir el poder, el programa de gobierno de Balmaceda era principalmente el engrandecimiento e independencia económica, llegando hasta la nacionalización e independencia económica, llegando hasta la nacionalización de las industrias, en especial las oficinas salitreras que hasta ese momento permanecían en manos de capitales ingleses o europeos.
Ante estos postulados, algunos sectores iniciaron una obstrucción total al trabajo de Balmaceda. Esta actitud se vio reflejada en los continuos cambios de gabinete ministerial debido al veto que ejercían los parlamentarios.
Las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo llegaron a su punto más álgido el 12 de junio de 1890 cuando el congreso decide aplazar la Ley de Presupuesto que autorizaba el cobro de las contribuciones. La medida continuaría hasta que el presidente Balmaceda nombrara un gabinete que diera plenas garantías de gobernabilidad.
Balmaceda responde el 1 de enero de 1891 cuando declara que concentra todo el poder en sus manos. Tres días después pone en rigor, a través de un simple decreto, la Ley de Presupuesto.
Como reacción, el Parlamento nombra una junta de gobierno que pretende reemplazar al Presidente. El 7 de enero la Escuadra Nacional se subleva. En la expedición embarcaron el capitán Jorge Montt, el capitán Francisco J. Lima, como jefe de estado Mayor, el vicepresidente del Senado Waldo Silva; y el presidente de la Cámara de Diputados, Ramón Barros Luco.
Ese mismo día Balmaceda supo del hecho, recibe el apoyo del Ejército, suspende las garantías constitucionales y cierra los periódicos, excepto La Nación de Santiago y el Comercio de Valparaíso.
Mientras la Escuadra Nacional se dirigía al norte para controlar la zona salitrera y así lograr el financiamiento para la guerra civil y sustentar el gobierno paralelo apoyado por el Parlamento, el ambiente en Tarapacá era de efervescencia política y social.

ENFRENTAMIENTOS

Durante meses, los trabajadores pampinos habían desarrollado movimientos de protestas y de reivindicaciones salariales, culpando a Balmaceda de su precaria condición social y económica. Al conocer sobre la insurrección de la Armada la población de Pisagua se pronunció a favor del Congreso.
El coronel Estanislao del Canto a cargo de las fuerza revolucionarias se instaló en las afueras de Pisagua para preparar a su gente. En tanto, fuerzas gobiernistas salieron de Iquique, que permanecía bloqueado por la Escuadra, en dirección a Huara. El primer combate ocurrió en Zapiga donde fueron derrotados. Otro fracaso para los revolucionarios ocurrió en la antigua estación ferroviaria “Hospicio”, ubicada a las afueras de Pisagua. Con esto, los gobiernistas dominaron el puerto a fines de enero.
Pero las fuerzas revolucionarias, comandadas por Del Canto no se rindieron y siguieron en la lucha hasta que el 17 de febrero fueron totalmente aniquilados en la estación de Huara por las fuerzas del coronel Eulogio Robles.
Con esta victoria se dirigieron a Iquique para controlar el puerto. Sin embargo, la acción fue detenida por 40 marinos que impidieron la ocupación resistiendo un combate que duró entre el 19 y 20 de febrero.
Las fuerzas gobiernistas se establecieron en Pozo Almonte, donde fueron sorprendidos el 7 de marzo por los batallones reorganizados del coronel Estanislao del Canto. Este enfrentamiento entregó en forma definitiva los territorios de Tacna, Arica, Tarapacá, Antofagasta y Atacama al gobierno convocado por el parlamento.

JUNTA PARALELA

La extensión de las zonas controladas originó que el 12 de abril se estableció una junta presidida por Jorge Montt. También se establecieron los ministerios de Relaciones Exteriores, Justicia, Instrucción, Hacienda, Guerra y Marina, Obras Públicas y de Interior.
Desde Iquique, el nuevo gobierno organizó la ofensiva hacia la zona central. Las torpederas Lynch y Condell lograron hundir al “Blanco Encalada”, mientras que el 21 de agosto tropas fieles al Parlamento desembarcaron e Quintero para lograr el dominio de Valparaíso.
Luego de varios combates, las tropas son completamente derrotadas en Placilla. El 28 de agosto Balmaceda dimite de su cargo y se refugia en la legación argentina. Después de presiones para apresarlo, José Manuel Balmaceda se suicida.
La junta se traslada a Valparaíso, llama a elecciones y comienza un periodo de predominio del Parlamento sobre el Presidente de la República.

Iquique y la Revolución de 1891

Iquique Siglo XX

Capítulo 31

Iquique y la Revolución de 1891

Los intereses económicos de la industria salitrera y la lucha por el poder político fueron los principales ejes que desencadenaron la Revolución de 1891 entre el Presidente José Manuel Balmaceda y las fuerzas opositoras representadas por el Parlamento.
En este conflicto, Iquique y la provincia de Tarapacá ocuparon un papel preponderante al desencadenarse una huelga salitrera, la insurrección de la Armada y la creación de un gobierno paralelo.
Al asumir el poder, el programa de gobierno de Balmaceda era principalmente el engrandecimiento e independencia económica, llegando hasta la nacionalización e independencia económica, llegando hasta la nacionalización de las industrias, en especial las oficinas salitreras que hasta ese momento permanecían en manos de capitales ingleses o europeos.
Ante estos postulados, algunos sectores iniciaron una obstrucción total al trabajo de Balmaceda. Esta actitud se vio reflejada en los continuos cambios de gabinete ministerial debido al veto que ejercían los parlamentarios.
Las tensiones entre el Ejecutivo y el Legislativo llegaron a su punto más álgido el 12 de junio de 1890 cuando el congreso decide aplazar la Ley de Presupuesto que autorizaba el cobro de las contribuciones. La medida continuaría hasta que el presidente Balmaceda nombrara un gabinete que diera plenas garantías de gobernabilidad.
Balmaceda responde el 1 de enero de 1891 cuando declara que concentra todo el poder en sus manos. Tres días después pone en rigor, a través de un simple decreto, la Ley de Presupuesto.
Como reacción, el Parlamento nombra una junta de gobierno que pretende reemplazar al Presidente. El 7 de enero la Escuadra Nacional se subleva. En la expedición embarcaron el capitán Jorge Montt, el capitán Francisco J. Lima, como jefe de estado Mayor, el vicepresidente del Senado Waldo Silva; y el presidente de la Cámara de Diputados, Ramón Barros Luco.
Ese mismo día Balmaceda supo del hecho, recibe el apoyo del Ejército, suspende las garantías constitucionales y cierra los periódicos, excepto La Nación de Santiago y el Comercio de Valparaíso.
Mientras la Escuadra Nacional se dirigía al norte para controlar la zona salitrera y así lograr el financiamiento para la guerra civil y sustentar el gobierno paralelo apoyado por el Parlamento, el ambiente en Tarapacá era de efervescencia política y social.

ENFRENTAMIENTOS

Durante meses, los trabajadores pampinos habían desarrollado movimientos de protestas y de reivindicaciones salariales, culpando a Balmaceda de su precaria condición social y económica. Al conocer sobre la insurrección de la Armada la población de Pisagua se pronunció a favor del Congreso.
El coronel Estanislao del Canto a cargo de las fuerza revolucionarias se instaló en las afueras de Pisagua para preparar a su gente. En tanto, fuerzas gobiernistas salieron de Iquique, que permanecía bloqueado por la Escuadra, en dirección a Huara. El primer combate ocurrió en Zapiga donde fueron derrotados. Otro fracaso para los revolucionarios ocurrió en la antigua estación ferroviaria «Hospicio», ubicada a las afueras de Pisagua. Con esto, los gobiernistas dominaron el puerto a fines de enero.
Pero las fuerzas revolucionarias, comandadas por Del Canto no se rindieron y siguieron en la lucha hasta que el 17 de febrero fueron totalmente aniquilados en la estación de Huara por las fuerzas del coronel Eulogio Robles.
Con esta victoria se dirigieron a Iquique para controlar el puerto. Sin embargo, la acción fue detenida por 40 marinos que impidieron la ocupación resistiendo un combate que duró entre el 19 y 20 de febrero.
Las fuerzas gobiernistas se establecieron en Pozo Almonte, donde fueron sorprendidos el 7 de marzo por los batallones reorganizados del coronel Estanislao del Canto. Este enfrentamiento entregó en forma definitiva los territorios de Tacna, Arica, Tarapacá, Antofagasta y Atacama al gobierno convocado por el parlamento.

JUNTA PARALELA

La extensión de las zonas controladas originó que el 12 de abril se estableció una junta presidida por Jorge Montt. También se establecieron los ministerios de Relaciones Exteriores, Justicia, Instrucción, Hacienda, Guerra y Marina, Obras Públicas y de Interior.
Desde Iquique, el nuevo gobierno organizó la ofensiva hacia la zona central. Las torpederas Lynch y Condell lograron hundir al «Blanco Encalada», mientras que el 21 de agosto tropas fieles al Parlamento desembarcaron e Quintero para lograr el dominio de Valparaíso.
Luego de varios combates, las tropas son completamente derrotadas en Placilla. El 28 de agosto Balmaceda dimite de su cargo y se refugia en la legación argentina. Después de presiones para apresarlo, José Manuel Balmaceda se suicida.
La junta se traslada a Valparaíso, llama a elecciones y comienza un periodo de predominio del Parlamento sobre el Presidente de la República.

Avanzando en territorio peruano

Iquique Siglo XX 

Capítulo 30

Avanzando en territorio peruano

Entre el 25 de febrero y el 18 de marzo de 1880, más de doce mil soldados chilenos bajo el mando del general Manuel Baquedano desembarcaron en el puerto de Ilo, ubicado al norte de Tacna. En un largo trayecto por pleno desierto llegaron a la localidad d Moquehua donde el enemigo se había retirado para parapetarse en Los Angeles, sitio de altura que dominaba todo el valle. El combate de Los Angeles comenzó al anochecer del 21 de marzo en forma silenciosa ascendiendo sin que los aliados se percataran de la acción. A las 10.30 de la mañana los peruanos se declararon derrotados y huyeron hacia Arequipa.
Luego continuó la ocupación de Bellavista y de inmediato el Ejército avanzó hacia Tacna en donde se desencadenó la total derrota de los aliados en la batalla de Alianza ocurrida el 26 de mayo. La pelea se prolongó durante toda la mañana en un extenso campo en donde los aliados lograron mantener su posición durante largas horas hasta que el Ejército chileno logró debilitarlos atacando por distintos frentes a la vez.
Con esta nueva derrota de los aliados el ejército boliviano se retiró de la guerra y dejó a Perú en un posición complicada.
Chile no esperó. Inmediatamente avanzó hacia Arica en donde se tomaron la fortificación del Morro de Arica en 55 minutos. La fuerza de ataque chilena fue comandada por el coronel Pedro Lagos. En tanto que el Morro de Arica estaba bajo el mando del coronel Francisco Bolognesi.
El asalto y toma de la fortificación, ocurrida el 7 de junio de 1880, marcó el fin de la guerra en la provincia de Tarapacá.
Más adelante vino la campaña de Lima con la Batalla de Chorrillos el 13 de enero de 1881 y la batalla de Miraflores el 15 de enero de ese mismo año. Con estas acciones los chilenos ocuparon la capital de Perú. Por su parte, la resistencia se trasladó a la sierra donde se extendió la guerra. El 26 de julio ocurrió la Batalla de Sangra y el 9y 10 de julio de 1881 acontece la Batalla de Concepción.El último enfrentamiento de la guerra ocurrió en Huamachuco el 10 de julio de 1883.

Campaña de Tarapacá, El Ejército entra en acción

Iquique siglo XX

Capítulo 29

Campaña de Tarapacá, El Ejército entra en acción

Mientras Iquique permanecía aún bajo el dominio peruano, el Ejército chileno comenzó el movimiento de las tropas hacia el puerto de Pisagua. El objetivo era tomar los territorios aledaños y luego bajar desde el norte hasta la capital de la provincia.
La campaña de Tarapacá comenzó el 2 de noviembre de 1879 bajo las órdenes del comandante en jefe del Ejército, general Erasmo Escala. El primer objetivo estaba definido: Pisagua.
Para realizar esta acción -el primer desembarco anfibio de la historia a nivel mundial- las tropas compuestas por 9 mil 500 hombres, partieron desde Antofagasta en 14 vapores y un velero, siendo escoltados por el Cochrane, Magallanes, O’Higgins, la Covadonga y el buque insignia de la escuadra nacional, el Amazonas. El jefe encargado del transporte de las fuerzas chilenas era el vicealmirante Patricio Lynch, quien viajaba en el Itata.
A las siete de la mañana comienza el ataque de los chilenos, los buques cargan su artillería contra los dos fuertes existentes en los extremos norte y sur del puerto de Pisagua. El bombardeo se extiende hasta las 10 horas cuando llegan las naves con los primeros 450 hombres destinados a tomar la playa y las instalaciones más cercanas a la costa.
En medio de un fuerte fuego y los constantes cañonazos hacia los fuertes peruanos, el grupo de avanzada logró apoderarse de un peñasco y esperaron 45 minutos hasta el arribo del segundo grupo de mil 300 soldados. Con este contingente inician la escalada de los cerros para tomarse las principales posiciones enemigas, logrando la retirada de los peruanos en poco más de dos horas. A las tres de la tarde Pisagua era de dominio chileno.
La primera preocupación del general Escala era conseguir agua para las topas. Con este objetivo un escuadrón de caballería al mando del general José Francisco Vergara avanzó hacia el interior siguiendo la línea férrea. En el sector de Pampa Germania se enfrentan a un contingente de 160 aliados peruano-bolivianos el 6 de noviembre. Logran dominar las inmediaciones de la oficina Agua Santa y Dolores. Su ubicación fue conocida por el enemigo. El grueso de las tropas aliadas estaban acantonadas en La Noria y Pozo Almonte e inician su larga caminata en busca de los chilenos.
Dos semanas después de ocupada Pisagua y reabastecida la tropa, los chilenos subieron hasta la estación Dolores y se atrincheraron en el cerro San Francisco con la intención de proteger las aguadas existentes en el sector. Ya el 10 de noviembre había cerca de seis mil chilenos bajo el mando del coronel Emilio Sotomayor esperando a los aliados que venían de Pozo Almonte.
El 19 de noviembre derrotaron al Ejército de Perú-Boliviano, que se retiró a la sierra.
Mientras tanto Iquique quedó desprotegido luego que el jefe de la plaza de ese puerto, general José Miguel Rin, recibió órdenes del alto mando para reunirse en la Quebrada de Tarapacá con las tropas sobrevivientes de la Batalla de Dolores.
Los peruanos dejaron la ciudad a cargo de los cónsules residentes, quienes subieron al Cochrane y pusieron a Iquique a disposición del almirante Juan José Latorre. El 23 de noviembre llegó al puerto el ministro de Guerra, Rafael Sotomayor, quien tomó posesión oficialmente de Iquique y designó al capitán de navío Patricio Lynch como comandante de armas y gobernador civil y militar de la plaza.
Dos días después, personas respetables de la sociedad iquiqueña se reunieron para constituir la municipalidad de Iquique el 25 de noviembre de1879.
La junta municipal fue convocada por Lynch, quien presidía el organismo. En la primera sesión se determinaron los cargos.
Como alcalde fue designado Eduardo de Lapeyrouse; Máimo Rosenstock, teniente alcalde; los síndicos G.H. Schmidt y Eduardo Llanos; Ugo Rossi, inspector de policía, higiene y mercado; J.J. Watson inspectos de hospital, cementerio y camas; Carlos Frerant, inspector de cárceles; Mauricio Jewel, inspector de espectáculos, ornato y aguas; y Marcos J. Aguirre, secretario.
Cuatro días después el coronel Emilio Sotomayor subió a la pampa para ocupar la quebrada de Tarapacá. El militar pensaba que las tropas aliadas era pocas. Sin embargo, se llevó una sorpresa cuando vio que el número de soldados ascendía a los 4 mil. A pesar de esta derrota en Tarapacá, Chile ratificó su soberanía en la provincia luego que el ejército del Perú se retirara hacia el norte.
En menos de un mes se había ocupado la provincia de Tarapacá. El próximo paso era Tacna y la fortaleza que representaba el Morro de Arica.

Campaña de Tarapacá, El Ejército entra en acción

Iquique siglo XX

Capítulo 29

Campaña de Tarapacá, El Ejército entra en acción

Mientras Iquique permanecía aún bajo el dominio peruano, el Ejército chileno comenzó el movimiento de las tropas hacia el puerto de Pisagua. El objetivo era tomar los territorios aledaños y luego bajar desde el norte hasta la capital de la provincia.
La campaña de Tarapacá comenzó el 2 de noviembre de 1879 bajo las órdenes del comandante en jefe del Ejército, general Erasmo Escala. El primer objetivo estaba definido: Pisagua.
Para realizar esta acción -el primer desembarco anfibio de la historia a nivel mundial- las tropas compuestas por 9 mil 500 hombres, partieron desde Antofagasta en 14 vapores y un velero, siendo escoltados por el Cochrane, Magallanes, O’Higgins, la Covadonga y el buque insignia de la escuadra nacional, el Amazonas. El jefe encargado del transporte de las fuerzas chilenas era el vicealmirante Patricio Lynch, quien viajaba en el Itata.
A las siete de la mañana comienza el ataque de los chilenos, los buques cargan su artillería contra los dos fuertes existentes en los extremos norte y sur del puerto de Pisagua. El bombardeo se extiende hasta las 10 horas cuando llegan las naves con los primeros 450 hombres destinados a tomar la playa y las instalaciones más cercanas a la costa.
En medio de un fuerte fuego y los constantes cañonazos hacia los fuertes peruanos, el grupo de avanzada logró apoderarse de un peñasco y esperaron 45 minutos hasta el arribo del segundo grupo de mil 300 soldados. Con este contingente inician la escalada de los cerros para tomarse las principales posiciones enemigas, logrando la retirada de los peruanos en poco más de dos horas. A las tres de la tarde Pisagua era de dominio chileno.
La primera preocupación del general Escala era conseguir agua para las topas. Con este objetivo un escuadrón de caballería al mando del general José Francisco Vergara avanzó hacia el interior siguiendo la línea férrea. En el sector de Pampa Germania se enfrentan a un contingente de 160 aliados peruano-bolivianos el 6 de noviembre. Logran dominar las inmediaciones de la oficina Agua Santa y Dolores. Su ubicación fue conocida por el enemigo. El grueso de las tropas aliadas estaban acantonadas en La Noria y Pozo Almonte e inician su larga caminata en busca de los chilenos.
Dos semanas después de ocupada Pisagua y reabastecida la tropa, los chilenos subieron hasta la estación Dolores y se atrincheraron en el cerro San Francisco con la intención de proteger las aguadas existentes en el sector. Ya el 10 de noviembre había cerca de seis mil chilenos bajo el mando del coronel Emilio Sotomayor esperando a los aliados que venían de Pozo Almonte.
El 19 de noviembre derrotaron al Ejército de Perú-Boliviano, que se retiró a la sierra.
Mientras tanto Iquique quedó desprotegido luego que el jefe de la plaza de ese puerto, general José Miguel Rin, recibió órdenes del alto mando para reunirse en la Quebrada de Tarapacá con las tropas sobrevivientes de la Batalla de Dolores.
Los peruanos dejaron la ciudad a cargo de los cónsules residentes, quienes subieron al Cochrane y pusieron a Iquique a disposición del almirante Juan José Latorre. El 23 de noviembre llegó al puerto el ministro de Guerra, Rafael Sotomayor, quien tomó posesión oficialmente de Iquique y designó al capitán de navío Patricio Lynch como comandante de armas y gobernador civil y militar de la plaza.
Dos días después, personas respetables de la sociedad iquiqueña se reunieron para constituir la municipalidad de Iquique el 25 de noviembre de1879.
La junta municipal fue convocada por Lynch, quien presidía el organismo. En la primera sesión se determinaron los cargos.
Como alcalde fue designado Eduardo de Lapeyrouse; Máimo Rosenstock, teniente alcalde; los síndicos G.H. Schmidt y Eduardo Llanos; Ugo Rossi, inspector de policía, higiene y mercado; J.J. Watson inspectos de hospital, cementerio y camas; Carlos Frerant, inspector de cárceles; Mauricio Jewel, inspector de espectáculos, ornato y aguas; y Marcos J. Aguirre, secretario.
Cuatro días después el coronel Emilio Sotomayor subió a la pampa para ocupar la quebrada de Tarapacá. El militar pensaba que las tropas aliadas era pocas. Sin embargo, se llevó una sorpresa cuando vio que el número de soldados ascendía a los 4 mil. A pesar de esta derrota en Tarapacá, Chile ratificó su soberanía en la provincia luego que el ejército del Perú se retirara hacia el norte.
En menos de un mes se había ocupado la provincia de Tarapacá. El próximo paso era Tacna y la fortaleza que representaba el Morro de Arica.

Campaña de Tarapacá, El Ejército entra en acción

Iquique siglo XX

Capítulo 29

Campaña de Tarapacá, El Ejército entra en acción

Mientras Iquique permanecía aún bajo el dominio peruano, el Ejército chileno comenzó el movimiento de las tropas hacia el puerto de Pisagua. El objetivo era tomar los territorios aledaños y luego bajar desde el norte hasta la capital de la provincia.
La campaña de Tarapacá comenzó el 2 de noviembre de 1879 bajo las órdenes del comandante en jefe del Ejército, general Erasmo Escala. El primer objetivo estaba definido: Pisagua.
Para realizar esta acción -el primer desembarco anfibio de la historia a nivel mundial- las tropas compuestas por 9 mil 500 hombres, partieron desde Antofagasta en 14 vapores y un velero, siendo escoltados por el Cochrane, Magallanes, O’Higgins, la Covadonga y el buque insignia de la escuadra nacional, el Amazonas. El jefe encargado del transporte de las fuerzas chilenas era el vicealmirante Patricio Lynch, quien viajaba en el Itata.
A las siete de la mañana comienza el ataque de los chilenos, los buques cargan su artillería contra los dos fuertes existentes en los extremos norte y sur del puerto de Pisagua. El bombardeo se extiende hasta las 10 horas cuando llegan las naves con los primeros 450 hombres destinados a tomar la playa y las instalaciones más cercanas a la costa.
En medio de un fuerte fuego y los constantes cañonazos hacia los fuertes peruanos, el grupo de avanzada logró apoderarse de un peñasco y esperaron 45 minutos hasta el arribo del segundo grupo de mil 300 soldados. Con este contingente inician la escalada de los cerros para tomarse las principales posiciones enemigas, logrando la retirada de los peruanos en poco más de dos horas. A las tres de la tarde Pisagua era de dominio chileno.
La primera preocupación del general Escala era conseguir agua para las topas. Con este objetivo un escuadrón de caballería al mando del general José Francisco Vergara avanzó hacia el interior siguiendo la línea férrea. En el sector de Pampa Germania se enfrentan a un contingente de 160 aliados peruano-bolivianos el 6 de noviembre. Logran dominar las inmediaciones de la oficina Agua Santa y Dolores. Su ubicación fue conocida por el enemigo. El grueso de las tropas aliadas estaban acantonadas en La Noria y Pozo Almonte e inician su larga caminata en busca de los chilenos.
Dos semanas después de ocupada Pisagua y reabastecida la tropa, los chilenos subieron hasta la estación Dolores y se atrincheraron en el cerro San Francisco con la intención de proteger las aguadas existentes en el sector. Ya el 10 de noviembre había cerca de seis mil chilenos bajo el mando del coronel Emilio Sotomayor esperando a los aliados que venían de Pozo Almonte.
El 19 de noviembre derrotaron al Ejército de Perú-Boliviano, que se retiró a la sierra.
Mientras tanto Iquique quedó desprotegido luego que el jefe de la plaza de ese puerto, general José Miguel Rin, recibió órdenes del alto mando para reunirse en la Quebrada de Tarapacá con las tropas sobrevivientes de la Batalla de Dolores.
Los peruanos dejaron la ciudad a cargo de los cónsules residentes, quienes subieron al Cochrane y pusieron a Iquique a disposición del almirante Juan José Latorre. El 23 de noviembre llegó al puerto el ministro de Guerra, Rafael Sotomayor, quien tomó posesión oficialmente de Iquique y designó al capitán de navío Patricio Lynch como comandante de armas y gobernador civil y militar de la plaza.
Dos días después, personas respetables de la sociedad iquiqueña se reunieron para constituir la municipalidad de Iquique el 25 de noviembre de1879.
La junta municipal fue convocada por Lynch, quien presidía el organismo. En la primera sesión se determinaron los cargos.
Como alcalde fue designado Eduardo de Lapeyrouse; Máimo Rosenstock, teniente alcalde; los síndicos G.H. Schmidt y Eduardo Llanos; Ugo Rossi, inspector de policía, higiene y mercado; J.J. Watson inspectos de hospital, cementerio y camas; Carlos Frerant, inspector de cárceles; Mauricio Jewel, inspector de espectáculos, ornato y aguas; y Marcos J. Aguirre, secretario.
Cuatro días después el coronel Emilio Sotomayor subió a la pampa para ocupar la quebrada de Tarapacá. El militar pensaba que las tropas aliadas era pocas. Sin embargo, se llevó una sorpresa cuando vio que el número de soldados ascendía a los 4 mil. A pesar de esta derrota en Tarapacá, Chile ratificó su soberanía en la provincia luego que el ejército del Perú se retirara hacia el norte.
En menos de un mes se había ocupado la provincia de Tarapacá. El próximo paso era Tacna y la fortaleza que representaba el Morro de Arica.