Luego de la parada militar del 19 de septiembre en Iquique, la gente caminó hacia el parque Balmaceda y también a Cavancha.
Hubo un sol de primavera y la tarde fue más alegre para quienes caminos por ese paseo.
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Los intentos por salvar la industria
Iquique siglo XX
Capítulo 24
Los intentos por salvar la industria
Múltiples fueron los esfuerzos que hizo la empresa privada para mantener a flote la industria salitrera, pero los ejecutivos de Valparaíso y en cierta forma, los accionistas del norte y los con residencia en Inglaterra hicieron eco del mismo grito, que era la necesidad que el gobierno central tomara cartas en el asunto para evitar el descalabro económico.
Para el historiador Carlos Bermúdez, la razón era simple, el gobierno no podía prescindir de los ingresos que recibía por concepto de impuestos de exportación. Por cuarenta años Chile vivió del sueldo que entregaba el “oro blanco”. El país no estaba preparado para perder ese capital. Aún la industria del cobre y la necesidad del mercado mundial no estaban adecuados.
Viendo la llegada de tiempos difíciles, los industriales salitreros crear la Asociación de Productores de Salitre, organización que tuvo como función primordial reunir toda la producción de nitrato y ofrecerla, trataban de evitar que los precios bajaran aún más y evitaba que los industriales tuvieran sobrestock en sus bodegas. En 1921 la recesión en Tarapacá se hace sentir. Los industriales salitreros piden los primeros préstamos en la historia para solventar los gastos que generaban las faenas. Los bancos enValparaíso entregaban los recursos para salvar sus inversiones que se remontaban al último cuarto del siglo XIX.
Pero los esfuerzos fueron inútiles. Las ventas y ganancias seguían en picada. Para salvar la industria en 1930 el Estado chileno, bajo el gobierno de CarlosIbáñez del Campo, crea la Corporación de Salitre de Chile, Cosach, para detener la crisis. A pesar de los esfuerzos centrales y de los propios empresarios la organización fracasó decretándose su liquidación en cuatro años después.
Luego el Presidente Arturo Alessandri dio los primeros pasos para impulsar la Corporación de Ventas del Salitre, Convensa, que tiene como principal función establecer una especie de estanco para la exportación y el comercio de salitre que operan en Tarapacá y Antofagasta. La organización se centró primordialmente en la producción de nitrato, yodo, y subproductos.
En la época de la creación de Convensa, la producción estaba focalizada en tres grandes consorcios: la Compañía Salitrera de Tarapacá y Antofagasta, la Corporación Salitrera Anglo-Chilena y la Lautaro Nitrato Co., concentrando entre ellas el 90 por ciento de la producción total de nitrato en Chile.
Poco más de treinta años pasaron sin que Convensa evitara el descalabro económico que ocurría en la pampa. De las cien salitreras que funcionaban en Tarapacá a principios del sigloXX, sólo quedaban tres funcionando para mediados de la década del 60.
En 1968 el presidente Eduardo Frei Montalva decretó el fin de Convensa. A su vez creó la Sociedad Química y Minera de Chile, Soquimich, que es una entidad mixta que funciona a través de la Corporación del Fomento, Corfo, las salitreras de María Elena, Pedro de Valdivia y Victoria.
Tres años después el Estado decreta la nacionalización de las salitreras, pero medida tampoco sirve.
Los intentos por salvar la industria
Iquique siglo XX
Capítulo 24
Los intentos por salvar la industria
Múltiples fueron los esfuerzos que hizo la empresa privada para mantener a flote la industria salitrera, pero los ejecutivos de Valparaíso y en cierta forma, los accionistas del norte y los con residencia en Inglaterra hicieron eco del mismo grito, que era la necesidad que el gobierno central tomara cartas en el asunto para evitar el descalabro económico.
Para el historiador Carlos Bermúdez, la razón era simple, el gobierno no podía prescindir de los ingresos que recibía por concepto de impuestos de exportación. Por cuarenta años Chile vivió del sueldo que entregaba el “oro blanco”. El país no estaba preparado para perder ese capital. Aún la industria del cobre y la necesidad del mercado mundial no estaban adecuados.
Viendo la llegada de tiempos difíciles, los industriales salitreros crear la Asociación de Productores de Salitre, organización que tuvo como función primordial reunir toda la producción de nitrato y ofrecerla, trataban de evitar que los precios bajaran aún más y evitaba que los industriales tuvieran sobrestock en sus bodegas. En 1921 la recesión en Tarapacá se hace sentir. Los industriales salitreros piden los primeros préstamos en la historia para solventar los gastos que generaban las faenas. Los bancos enValparaíso entregaban los recursos para salvar sus inversiones que se remontaban al último cuarto del siglo XIX.
Pero los esfuerzos fueron inútiles. Las ventas y ganancias seguían en picada. Para salvar la industria en 1930 el Estado chileno, bajo el gobierno de CarlosIbáñez del Campo, crea la Corporación de Salitre de Chile, Cosach, para detener la crisis. A pesar de los esfuerzos centrales y de los propios empresarios la organización fracasó decretándose su liquidación en cuatro años después.
Luego el Presidente Arturo Alessandri dio los primeros pasos para impulsar la Corporación de Ventas del Salitre, Convensa, que tiene como principal función establecer una especie de estanco para la exportación y el comercio de salitre que operan en Tarapacá y Antofagasta. La organización se centró primordialmente en la producción de nitrato, yodo, y subproductos.
En la época de la creación de Convensa, la producción estaba focalizada en tres grandes consorcios: la Compañía Salitrera de Tarapacá y Antofagasta, la Corporación Salitrera Anglo-Chilena y la Lautaro Nitrato Co., concentrando entre ellas el 90 por ciento de la producción total de nitrato en Chile.
Poco más de treinta años pasaron sin que Convensa evitara el descalabro económico que ocurría en la pampa. De las cien salitreras que funcionaban en Tarapacá a principios del sigloXX, sólo quedaban tres funcionando para mediados de la década del 60.
En 1968 el presidente Eduardo Frei Montalva decretó el fin de Convensa. A su vez creó la Sociedad Química y Minera de Chile, Soquimich, que es una entidad mixta que funciona a través de la Corporación del Fomento, Corfo, las salitreras de María Elena, Pedro de Valdivia y Victoria.
Tres años después el Estado decreta la nacionalización de las salitreras, pero medida tampoco sirve.
Oficina salitrera Victoria
Iquique Siglo XX
Capítulo 22
Victoria, oficina modelo
Distinta suerte corrió la oficina salitrera Victoria que estuvo en funciones hasta 1979 y se convirtió en el último bastión de la historia pampina. Victoria nació en plena crisis salitrera de los años cuarenta. En 1941 ya se sabe de la construcción de una nueva oficina con planta mecanizada que se emplazaría en donde antes tuvieron Brac y Buenaventura. Las faenas recién comenzaron en 1945 y en su mejor momento alcanzó a producir cerca de 150 mil toneladas métricas de nitrato.
Desde entonces Victoria fue sinónimo de modernidad y bienestar para sus empleados.
Uberlinda Vera, junto a su familia, fue un a de las pocas personas que vieron como la oficina fue quedando desocupada a fines de los setenta. Según su testimonio, ella fue la última que dejó el campamento. Literalmente los administrativos dispusieron un camión frente a su casa para iniciar el traslado de sus enseres.
La riqueza y vida pampina era cosa del pasado. El 7 de septiembre de 1978 efectúan el último embarque de salitre. Durante un año continúan las faenas de finalización de actividades y en 1979 se cierra definitivamente la planta para posteriormente realizar el remate.
Actualmente de Victoria sólo quedan los restos resecos de la plaza del poblado y cuatro casas que la rodean. Hace poco fue desarmada una de las últimas casonas de estilo georgiano que fue levantada para que vivieran los jefes.
EL FUTURO
Santa Laura y Humberstone son, junto a Chacabuco en la Segunda Región, las únicas oficinas salitreras que sobreviven parcialmente en la actualidad como pueblos semi desmantelados que luchan por permanecer en el recuerdo de Chile.
Han pasado cuarenta año desde que la chimenea de Santa Laura dejó de emitir vapores y que el gran teatro de Humberstone exhibiera películas mexicanas. Hoy solamente existe un cuidador que lucha por evitar los robos de pino oregón que son recurrentes a pesar de su presencia.
Oficina salitrera Victoria
Iquique Siglo XX
Capítulo 22
Victoria, oficina modelo
Distinta suerte corrió la oficina salitrera Victoria que estuvo en funciones hasta 1979 y se convirtió en el último bastión de la historia pampina. Victoria nació en plena crisis salitrera de los años cuarenta. En 1941 ya se sabe de la construcción de una nueva oficina con planta mecanizada que se emplazaría en donde antes tuvieron Brac y Buenaventura. Las faenas recién comenzaron en 1945 y en su mejor momento alcanzó a producir cerca de 150 mil toneladas métricas de nitrato.
Desde entonces Victoria fue sinónimo de modernidad y bienestar para sus empleados.
Uberlinda Vera, junto a su familia, fue un a de las pocas personas que vieron como la oficina fue quedando desocupada a fines de los setenta. Según su testimonio, ella fue la última que dejó el campamento. Literalmente los administrativos dispusieron un camión frente a su casa para iniciar el traslado de sus enseres.
La riqueza y vida pampina era cosa del pasado. El 7 de septiembre de 1978 efectúan el último embarque de salitre. Durante un año continúan las faenas de finalización de actividades y en 1979 se cierra definitivamente la planta para posteriormente realizar el remate.
Actualmente de Victoria sólo quedan los restos resecos de la plaza del poblado y cuatro casas que la rodean. Hace poco fue desarmada una de las últimas casonas de estilo georgiano que fue levantada para que vivieran los jefes.
EL FUTURO
Santa Laura y Humberstone son, junto a Chacabuco en la Segunda Región, las únicas oficinas salitreras que sobreviven parcialmente en la actualidad como pueblos semi desmantelados que luchan por permanecer en el recuerdo de Chile.
Han pasado cuarenta año desde que la chimenea de Santa Laura dejó de emitir vapores y que el gran teatro de Humberstone exhibiera películas mexicanas. Hoy solamente existe un cuidador que lucha por evitar los robos de pino oregón que son recurrentes a pesar de su presencia.
Humberstone y Santa Laura
Iquique siglo XX
Capítulo 21
Humberstone y Santa Laura
A pesar de las diferentes épocas en que fueron construidas y habitadas, Humberstone, Santa Laura y Victoria tienen en común que las tres fueron catalogadas en su tiempo como oficinas modelos y que poseían la mejor tecnología mundial que existía en la industria del nitrato.
Los tres produjeron grandes expectativas en los trabajadores y las tres tuvieron un final lento y tortuoso.
Humbersone tuvo su predecesora, La Palma, que fue construida en 1862 por la PeruvianNitrate Co. Diez años después fue levantada muy cerca de ahí, Santa Laura. Ambas simbolizaban lo mejor que existía a fines del siglo XIX. Sin embargo, sus vidas entrelazadas iban a separarse luego de la Primera Guerra Mundial.
Después de pasar por manos de distintos propietarios, La Palma fue declarada como improductiva y los dusños prefirieron cerrar la faena y despedir a sus dos mil empleados.
En 1934 fue adquirida por la Compañía Salitrera de Tarapacá, la que inició una remodelación total de la maestranza y la construcción de un nuevo campamento para obreros. La inversión fue gigantesca. En menos de diez meses fue levantado el rancho de empleados, un hotel, la nueva pulpería, mercado, la iglesia, un pequeño hospital y una biblioteca. La mayoría de estas construcciones permanecen en pie hasta la actualidad.
CAMBIO DE NOMBRES
El cambio de nombre de La Palma a Santiago Humberstone ocurrió el 21 de mayo de 1934 cuando ejecutivos de la capital e inversionistas extranjeros llegaron hasta la oficina para asistir a un almuerzo privado en donde se oficializó la denominación de la oficina.
Según el pampino, Gerónimo Caballeros, a la ceremonia no asistió Santiago Humberstone porque se complicado estado de salud no le permitía subir a la pampa. Dos años después fueron construidos el teatro y la piscina olímpica.
Mientras Humberstone hacía gala de su nuevo rostro. Santa Laura permanecía activa sin grandes problemas para sus empleados y trabajadores.
En 1960 se cierran las faenas por baja demanda de nitrato. Más de tres mil trabajadores y sus familias tuvieron que salir de los campamentos.
DESMANTELAMIENTO
Al año siguiente de paralizado Humberstone, el empresario Isidoro Andía adquiere los bienes salitreros existentes en el cantón de Nebraska. Con ello viene el desmantelamiento progresivo de cinco salitreras que se lo prolonga por ocho años hasta que en 1970 el Estado declara Monumento Nacional a Santa Laura y Humberstone.
En 1985 Andía se declara en quiebra y el síndico toma el control de los bienes del empresario. Desde ese año se prolonga un confuso litigo que se prolongó hasta el año 2000 donde la Corporación Museo del Salitre, a través de donaciones de empresas privadas, compra las salitreras y comienza un proyecto de recuperación para transformar a Humberstone y Santa Laura en un museo de sitio.
En 2005 las Naciones Unidas declara a ambas salitreras como Patrimonio de la Humanidad.

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