Chumbeque, sabor iquiqueño http://bit.ly/14WPqKU –
El chumbeque es un dulce iquiqueño que se ha mantenido por 77 años en las preferencias del norte de Chile.

Petronila Bustillos y Ernesto Koo dieron forma a este producto en 1926 mezclando recetas propias de la ciudad china de Cantón con las de Pica. La palabra chumbeque proviene de la familia de apellido “Chun” que originó la pasta parecida a los “queques” chilenos. Ernesto juntó ambas palabras para dar origen a una incipiente empresa.

Actualmente la compañía “Mr. Koo” produce actualmente seis variedades de apetecibles chumbeques.

La conquista de paladares de otros lugares del país y del extranjero tiene su origen en una simple receta que utiliza el aceite, el agua, la harina y la miel del limón de Pica para fabricar diferentes sabores de Chumbeque.

Arturo Mejía señala que comenzó hace quince años una fuerte ofensiva para captar los más diversos mercados de la ciudad y de otras regiones. “En un comienzo mis abuelos recorrían sólo algunas escuelas como puntos de venta, pero actualmente abarcamos todos los colegios de la ciudad y casi todos los supermercados”.

Mejía asegura que el producto posee 376 calorías, cuatro veces más que una empanada. “Un chumbeque junto a un vaso de leche es suficiente para mantener en pie a un niño por seis horas”.

A la par con su valor nutricional, dice, la clave está en diversificar los sabores para captar la mayor cantidad de clientes. En un comienzo sólo vendían el dulce tradicional a base miel, luego salió el de mango, guayaba, naranja y el de papaya pensando en el potencial mercado de la Cuarta Región. También está el chumbeque de manjar y el de pomelo diet.

Con todos estas variantes, el chumbeque tiene asegurado un futuro en los paladares de todos los iquiqueño.

Chumbeque, sabor iquiqueño http://bit.ly/14WPqKU –
El chumbeque es un dulce iquiqueño que se ha mantenido por 77 años en las preferencias del norte de Chile.

Petronila Bustillos y Ernesto Koo dieron forma a este producto en 1926 mezclando recetas propias de la ciudad china de Cantón con las de Pica. La palabra chumbeque proviene de la familia de apellido “Chun” que originó la pasta parecida a los “queques” chilenos. Ernesto juntó ambas palabras para dar origen a una incipiente empresa.

Actualmente la compañía “Mr. Koo” produce actualmente seis variedades de apetecibles chumbeques.

La conquista de paladares de otros lugares del país y del extranjero tiene su origen en una simple receta que utiliza el aceite, el agua, la harina y la miel del limón de Pica para fabricar diferentes sabores de Chumbeque.

Arturo Mejía señala que comenzó hace quince años una fuerte ofensiva para captar los más diversos mercados de la ciudad y de otras regiones. “En un comienzo mis abuelos recorrían sólo algunas escuelas como puntos de venta, pero actualmente abarcamos todos los colegios de la ciudad y casi todos los supermercados”.

Mejía asegura que el producto posee 376 calorías, cuatro veces más que una empanada. “Un chumbeque junto a un vaso de leche es suficiente para mantener en pie a un niño por seis horas”.

A la par con su valor nutricional, dice, la clave está en diversificar los sabores para captar la mayor cantidad de clientes. En un comienzo sólo vendían el dulce tradicional a base miel, luego salió el de mango, guayaba, naranja y el de papaya pensando en el potencial mercado de la Cuarta Región. También está el chumbeque de manjar y el de pomelo diet.

Con todos estas variantes, el chumbeque tiene asegurado un futuro en los paladares de todos los iquiqueño.

Los barrios de Iquique y sus tradiciones http://bit.ly/14WPquo –

 El Carnaval en los barrios de Iquique

Los aires de carnaval en Iquique comenzaban la última semana de febrero. Todas las familias se preparaban para hacer frente a algunos días de relajo. Eso incluía bateas en las calles, tinas con agua, harina, papeles de colores, globos con agua y proyectiles hechos con papel de volantín y que tenían como objetivo ensuciar al vecino, al familiar o a cualquiera que pasara cerca del lugar.

Los disfraces le agregaron al carnaval un aspecto fantasioso, que le dio fama en todo Chile. “Durante la festividad la gente salía a bailar y recorrer primero el barrio y después la ciudad, mojando o ensuciando a todos con agua, harina o brillantina que recogían de los cerros”, señala Luis “Checho” González, cantante y creador de la distinción Dragón de Plata.

Pero al contrario de lo que pudiera pensarse, la gente que asistía a estas fiestas, conocía perfectamente los riesgos. “A veces los más jóvenes se sobrepasaban y ocurría algún accidente donde intervenían los carabineros, pero eran hechos aislados ya que esta era una fiesta familiar donde la gente venía sólo a divertirse”.

Dentro de esta festividad había dos días claves: el martes que era el “Día de los Picados” y el Miércoles de Ceniza.

El “Día de los Picados” era la última ocasión que tenía la gente para desquitarse mojando o ensuciando a quienes habían hecho lo mismo con ellos. Ese día generalmente el comercio y todos los trabajos cerraban sus puertas desde muy temprano, mientras que los niños se aprovisionaban de agua, harina y brillantina para comenzar una verdadera batalla que sólo terminaba cuando no quedaba nada que tirar”.

«El Miércoles de Ceniza» (cuarenta días antes de Semana Santa) se terminaba con la festividad con una misa realizada por el párroco del barrio y con el entierro de El Carnaval».

El recorrido de la caravana para “quemar al mono”, una figura símbolo del carnaval, y “enterrar” la fiesta, variaba dependiendo del barrio en que se encontraba. En El Morro se iniciaba con una procesión de gente desde la calle Souper por Gorostiaga para bajar por la Plaza Prat.

Después la comparsa seguía hacia Baquedano hasta el cine Délfico, actual Edificio Atalaya y regresaba por Vivar para bajar por O’Higgins y continuar a los baños Bellavista, balneario ubicado al lado de la actual piscina Alcalde Godoy.

En Cavancha, el recorrido abarcaba toda la extensión de la playa, ingresaban a la península y terminaban en el muelle de pescadores, en donde el mono colgaba sobre las aguas de la bahía.

Agua perfumada

En los sectores más pudientes de Iquique también se celebraba el carnaval. En vez de agua sucia, las personas arrojaban globos con agua perfumada. Había diferencias sutiles, pero la intención era la misma. Divertirse antes que comenzara el tiempo de Cuaresma.

El inicio del carnaval comenzaba en “El Camino” o avenida Balmaceda. Con papeles de colores o pequeños frascos de colonia, la gente jugaba e intentaba mojarse.

En las noches la fiesta pasaba a los centros sociales de la época. El más destacado era el Chalet Suisse, que quedaba donde actualmente se levanta el Hotel Gavin; o en el Teatro Nacional, ubicado entre Vivar y Sargento Aldea, y el Casino Español.

En el Teatro Municipal se sacaban las butacas y quedaba un amplio espacio para bailar.

El Círculo Italiano, funcionaba en el segundo piso del Edificio Colombino ubicado en calle Tarapacá al llegar a Obispo Labbé. En este lugar se realizaban los tradicionales Bailes de la Pentolaccia.

El investigador Luis Díaz Salinas indica que “la calle Baquedano era el escenario donde se libraban las mas hermosas batallas, pues las damas se defendía desde los balcones y terrazas, lanzando globos y chorros de agua para repeler el ataque de los varones”.

Una versión parecida tiene Carlos Alfaro Calderón. “Las diversas comparsas de disfrazados mantenía durante tres días consecutivos en una verdadera locura a hombres, mujeres, jóvenes y viejos; pero lo que más llamaba la atención era el Domingo de Tentación, en que se enterraba a Don Carnaval, el personaje multicolor, empolvado y completamente mojado”.

En esos tiempos “Iquique se despoblaba, invadiendo sus habitantes la península de Cavancha y sus playas inmediatas. Desde muy temprano desfilaban por las calles, las carretas embanderadas que conducían a los festejantes a las playas y allí, en la arena húmeda se levantaban centenares de carpas donde luego se dejaban oír los alegres acordes de una guitarra y se bailaba con gran entusiasmo.

Al mismo tiempo, los establecimientos de recreo de Cavancha eran visitados por la alta sociedad iquiqueña y jefes de casas comerciales, autoridades y administradores de oficina salitrera. Al anochecer los paseantes regresaban a la ciudad contentos y satisfechos de haber pasado un día agradable y divertido”.


Entierro del carnaval

Lunes 25 de febrero de 1901
La Patria

«Con motivo de esta antigua costumbre, que por desgracia aún cuenta con algunos prosélitos en Iquique, antenoche y ayer se vieron algunas máscaras por las calles.

En el Paseo de Cavancha notamos algunas carpas y no poca gente que se divertía.

La comparsa de chinos que salió en Carnaval con dos o tres bailes de máscaras, sin otro atractivo que una charanga insoportable, que no dejó dormir al vecindario en toda la noche.

A decir de muchos, estas fiestas van decayendo de año en año; ojalá que la decadencia vaya en aumento hasta que se extingan por completo”.


La desintegración de los barrios

La modernización de la ciudad comienza en 1953 cuando el presidente Carlos Ibáñez Del Campo decreta a Iquique puerto libre y se refuerza, en 1958 con la fundación de la Junta de Adelanto durante el gobierno de Alessandri.  En este período entre otras obras se inauguraron la piscina olímpica y el estadio.  En la década de los años 50, la ciudad enfrente el aumento de la población proveniente de las salitreras que en el noroeste y suroeste de la ciudad construyen poblaciones de emergencia.
Durante los años 60 y 70 el fortalecimiento de las pesqueras y el nacimiento de la Zofri harían crecer las expectativas de una mejor calidad de vida. Iquique contaba ya en 1971  con más de 64 mil habitantes.  ”Era una ciudad chata, la altura de sus viviendas no superaba los dos pisos y sólo en 1978 se produciría un quiebre en el estilo urbano al construirse los primeros edificios de altura. Cuatro años más tarde 110 mil personas poblaban el lugar, mientras la costa comenzaba a llenarse de nuevas construcciones que con su altura y belleza le cambian la cara a esta Tierra de Campeones”, afirma el académico de la Unap Juan Podestá Arzubiaga.
De esta manera Iquique vive la época de los 80 y 90 lleno de cambios que se caracterizaron por una gran inversión pública y privada que estimuló lo principales sectores de desarrollo de la ciudad. Así la minería, el turismo, el comercio y la industria entre otras, crecieron a pasos agigantados transformando a esta urbe en una de las más prósperas del país.
«Hoy Iquique tiene una población de 175 mil habitantes con una proyección para el 2005 que supera las 205 mil personas. En tanto si analizamos los avances desde el punto de vista económico entre 1992 y 1997, la ciudad creció anualmente un 11,1% lo que marca un hito dentro de la región y el país», precisó Podestá.
Además es importante consignar el hecho que en 1996 la población económicamente activa en Iquique alcanzó a 59 mil personas, cifra que subió a 61 mil en 1997 y durante 1998 llegó a 95 mil personas trabajando.

Prefiero morir en un escenario que en un sofá cubierto de migas de pan”.

Morrissey

“El 90% de la población es sedentaria y el sobrepeso es la gran enfermedad del país”

Según las últimas encuestas la obesidad ha aumentado principalmente en estratos bajos, niños y mujeres.

El aumento del poder adquisitivo de la población no se refleja una mejora en la calidad de la alimentación. Sólo se refleja en un aumento en las calorías como azúcares y grasas saturadas.

Con un 90 por ciento de la población sedentaria en Chile, una pobre alimentación y la aparición de enfermedades crónicas como la diabetes antes de los 20 años otorgan un panorama oscuro para el país.

“Tú te mueves por las poblaciones y ves como las señoras a las 9 de la mañana van a comprar pan y una bebida para tomar desayuno”.

La gran excusa son los costos de los alimentos más sanos, pero una alimentación más sana trae más ahorros a futuro. La realización de intervenciones quirúrgicas para disminuir el peso no es la solución, si no van acompañadas de un cambio de hábitos.

”No es la solución mientras no vaya acompañado de un cambio de hábitos. Es una gran ayuda. Esto es como una cuerda que te dan para poder pasar del lado de la enfermedad a la salud”, Daniela Ghiardo, nutricionista de la Universidad de Chile.