Coliumo de Los Tres

 ”Shusha”, el primer single, es discreto y aunque recuerde a The Pretenders y la Nueva Ola por partes iguales, no logra despegar. También hay dos cuecas de Roberto Parra (“En el banquillo” y “En capilla”), rockabilly (“Cárcel, hospital y cementerio”), foxtrot (“Diabla”, de innegable parecido a “Pero qué hermosas eran” de Joaquín Sabina, pero sin el humor negro) y rock de odio (“El hocicón”). Es decir la “nube de tags” con que el público redujo a la banda. Incluso hay canciones que recuerdan a los mismísimos Bunkers: “Cielo oscuro” suena como un cover de “Nada nuevo bajo el sol”.

Coliumo de Los Tres

 ”Shusha”, el primer single, es discreto y aunque recuerde a The Pretenders y la Nueva Ola por partes iguales, no logra despegar. También hay dos cuecas de Roberto Parra (“En el banquillo” y “En capilla”), rockabilly (“Cárcel, hospital y cementerio”), foxtrot (“Diabla”, de innegable parecido a “Pero qué hermosas eran” de Joaquín Sabina, pero sin el humor negro) y rock de odio (“El hocicón”). Es decir la “nube de tags” con que el público redujo a la banda. Incluso hay canciones que recuerdan a los mismísimos Bunkers: “Cielo oscuro” suena como un cover de “Nada nuevo bajo el sol”.

Coliumo de Los Tres