Cosmovisión andina en la región de Tarapacá

El investigador Juan Alvarez Ticuna desarrolló un estudio sobre la cosmovisión andina y su impacto en las tradiciones religiosas de la Región de Tarapacá. En ella explica que hace más de 500 años se estableció en nuestra provincia, por presión y reacción, una nueva situación religiosa.
«Los ritos ancestrales que hasta entonces se celebraban con toda libertad, tuvieron que ocultarse bajo el calendario cristiano-romano, para no ser definitivamente erradicados».
De esta manera, la fiesta más importante de los conquistadores -la fiesta patronal- fue reinterpretada y celebrada bajo moldes de la propia cosmovisión indígena, asumiéndola como fiesta también de la comunidad.
«En un mundo globalizado, que tiende a teñirse de homogeneización y universalización, las costumbres de los pueblos rurales luchan por conservarse en la memoria oral y en la responsabilidad social de fabriqueros, mayordomos, alféreces, yatires y ancianos».
Agrega que «no se trata de una empecinada negativa a los cambios que trae consigo la modernidad, sino de afincar el presente y el futuro en la piedra angular del desarrollo de los pueblos milenarios: su pasado y su tradición».
«Esta tradición adopta elementos foráneos y recientes, pero que no claudica en reproducir aquellos patrones que miran al mundo, contemplación que ha permitido sobrevivir culturalmente ya cinco siglos, con perspectivas cada vez más esperanzadoras y humanas».

En el marco del “Plan de Conservación de Flamencos Altoandinos”, especie catalogada como vulnerable, el ministerio de Agricultura a través de CONAF, efectuó el anillamiento de 450 flamencos andinos que permitirá mantener el seguimiento de estas aves.

Los anillos son instrumentos de marcaje, cuyo objetivo es distinguir individuos durante las actividades de monitoreo ejecutadas por guardaparques, para luego obtener información a través de los avistamientos de flamencos anillados que se desplazan en la subregión ecológica de la Puna de los Andes Centrales. El anillo consiste en un cilindro de plástico de doble capa, de color blanco con letras negras grabadas bajo relieve, con un código único de cuatro letras; su longitud es de 50 milímetros con un diámetro de 17 milímetros, el cual se instala en la tibia del ave.

(vía Hombre de Radio | Conaf monitorea a 450 flamencos andinos con un anillo)