Llora, que te hará bien: cómo la música triste es una válvula de escape

¿Por qué la música tiene canciones tristes? ¿Qué motivos llevan a los creadores a escribir canciones tristes? ¿Qué experiencias personales se describen en el capítulo del podcast canciones tristes? ¿Por qué escribir canciones tristes y escuchar estas canciones sirven como una válvula de escape?

Estas son algunas de las preguntas que se abordan en el capítulo del «Canciones Tristes» del podcast Microtráfico, donde diferentes cantantes comparten sus vivencias, opiniones y emociones con la música triste y cómo les ha servido para expresarse, desahogarse, movilizarse y acompañarse.

La música tiene canciones tristes porque la tristeza es una emoción humana universal, que forma parte de la vida y que tiene un valor estético, cultural y social. La tristeza puede ser provocada por diversas causas, como el amor, la pérdida, el abandono, la soledad, la depresión, el suicidio, la droga, la violencia, la política, la tecnología, etc. La música triste es una forma de reconocer, canalizar y transformar la tristeza en algo bello, profundo y crítico.

Los creadores escriben canciones tristes por diferentes motivos, como una terapia, una necesidad, una forma de expresión, una forma de pedir ayuda, una forma de acompañar, una forma de empoderarse, una forma de resistir, una forma de mostrar su vulnerabilidad, una forma de hacerse entender, una forma de liberarse, una forma de movilizar, etc. Las canciones tristes son el reflejo de sus experiencias personales, de sus sentimientos, de sus problemas, de sus sueños, de sus miedos, de sus esperanzas, de sus anhelos, etc.

En el capítulo del podcast canciones tristes, se describen varias experiencias personales de los cantantes, como el bullying, el abandono de su papá, el consumo de drogas, los pensamientos suicidas, la depresión severa, el trauma generalizado, la contención de su mamá depresiva, etc. Estas experiencias son dolorosas, difíciles y complejas, y la música triste les ha ayudado a superarlas o a sobrellevarlas de alguna manera.

Escribir canciones tristes y escuchar estas canciones sirven como una válvula de escape, porque permiten liberar la presión, el estrés, la angustia, la rabia, el dolor, etc. que se acumula en el interior. También sirven como una forma de identificación, de empatía, de consuelo, de apoyo, de compañía, de comprensión, de comunicación, de conexión, etc. con los demás que sienten lo mismo o que han pasado por lo mismo. La música triste es una forma de compartir y acompañarse, de tomarse la mano y seguir adelante.

Escuchar este capítulo en particular te ayuda a entender qué piensa y qué siente una parte de las nuevas generaciones, que se enfrentan a un mundo difícil, complejo y desafiante, y que buscan en la música una forma de sobrevivir, de resistir y de transformar la realidad. La música triste es una forma de arte, de terapia, de protesta, de compañía, de empoderamiento y de humanidad.

El falso éxito del check azul

¿Qué significa el éxito en la música urbana? ¿Es solo una cuestión de números, de seguidores, de likes, de views? ¿O hay algo más profundo, más artístico, más social, que define el valor de una canción o de un artista? Estas son algunas de las preguntas que se plantean los presentadores de Microtráfico en este capítulo, en el que critican la práctica de comprar popularidad en las redes sociales, especialmente en Instagram, donde se cobra por obtener la insignia o check azul que supuestamente garantiza la autenticidad y la seguridad de una cuenta.

También consideran que esta práctica es una forma de engañar al público y de desvirtuar el sentido de la música, que no debería ser un concurso de popularidad, sino una forma de expresión y comunicación que debe valorarse por su contenido y su mensaje.

También reconocen que hay artistas que hacen música con honestidad y compromiso, y que no se dejan llevar por la presión de las cifras o los rankings, sino que buscan crear arte con calidad e impacto social.  

Me pareció un capítulo muy interesante y reflexivo, que invita a cuestionar los criterios con los que medimos el éxito en la música urbana. Creo que los presentadores tienen razón al señalar que la popularidad no es lo único que importa, y que hay que valorar el trabajo artístico y social de los músicos urbanos.  

Creo que este capítulo es una buena muestra del estilo y la calidad del podcast Microtráfico, y que vale la pena escucharlo si te interesa la música urbana, la cultura, el arte y la sociedad.