En un país donde la producción original en TV es cada vez menos financiada directamente por los medios que las emiten, y donde un videoblogger armado de un computador y una webcam se transformó en el más visto de hispanoamérica (desatando también una obsesión que no logro explicarme de los programas de farándula de preguntarse por sus supuestos abultados ingresos), lo de Netflix es un ejemplo a mirar de cerca.
[Futuro Perfecto J.I. Stark