
Homicida realizó atroz confesión en Hospicio
Jueves 11 de octubre de 2001.- De una maldad y frialdad absoluta es el psicópata de Alto Hospicio, quien confesó a sus captores una serie de sórdidos pormenores de cómo actuaba sobre sus víctimas y el modus operandi que había desarrollado para abordarlas.
Debido a ello y a testimonios de vecinos y su conviviente, no se descarta que en la zona centro y sur haya cometido actos similares y ya se alertó a las respectivas unidades policiales para realizar un catastro de jóvenes mujeres desaparecidas en misteriosas circunstancias, tal como lo confirmaran el intendente Patricio Zapata y el coronel Manuel Parejo.
El detenido, Julio Segundo Pérez Silva, 38 años, declaró en forma extraoficial que todas sus víctimas las abordaba con el pretexto de servir como “taxi pirata” en el sector de las tomas de terreno. Luego las llevaba bajo amenaza hasta sitios eriazos, donde después de amarrarlas de pies y manos entablaba una conversación con ellas para agredirlas verbalmente y de ahí proceder a golpearlas y ultrajarlas.
Si gritaban mucho, añadió en forma extraoficial, utilizaba una huincha para taparles la boca. A algunas las desnudaba por completo y a otras les rompía parte de sus vestimentas. Una vez consumada la violación las asfixiaba y las lanzaba inconscientes a un pozo o las enterraba, siendo rematadas con golpes de grandes piedras.
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