Viernes 31 de mayo de 1991.- En total abandono se encuentra el nuevo estadio. Tampoco se vislumbra una solución financiera para concluirlo. El recinto se transformó en un “elefante blanco”. Pese a la vigilancia reinante, el estadio es utilizado como guarida de drogadictos y alcohólicos.
Tres años han pasado desde que se inició la construcción del estadio. Más de un año que las obras se encuentran paralizadas por falta de financiamiento.
Escombros y basuras se advierten en los sectores de los vestuarios del estadio. Además, el sitio es utilizado por drogadictos, ebrios y delincuentes para pernoctar.