El consumo es una acción pasiva. Ejemplos de consumo son ver televisión, comerse un helado de chocolate, comprarse un objeto muy deseado. Estas acciones son agradables. Cuando bebo un sorbo de mi café con leche, ¡claramente me siento bien! Muchos de estos consumos además resuelven necesidades básicas y aportan a su vez placeres sensuales. El tema es simplemente otro. El tema es que estas satisfacciones pasivas no son suficientes. Como seres humanos necesitamos algo más. Estamos llenos de capacidades y somos eminentemente creativos. Por eso, para lograr un estado psicológico óptimo necesitamos no sólo satisfacer nuestras necesidades elementales y darnos ciertos gustos. Necesitamos también desarrollarnos.
¿Por qué consumir no es suficiente para ser feliz?