Así que, antes de retomar el control de tu vida, simplifícala. Elimina relaciones personales que no te aportan, abandona hábitos que te hacen daño, deja de hacer cosas que no te gustan, reduce los gastos innecesarios… Pronto descubrirás que el 80% de lo que haces es accesorio y no te lleva a ningún lado. Después de simplificar podrás crear tu propia definición de éxito, y llenar tu vida de cosas que sí merezcan la pena y te hagan sentir bien.
Simplificar, o cómo retomar el control perdido | El Gachupas