—No temáis, porque he aquí os doy buenas nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador, que es Cristo el Señor.
Y esto os servirá de señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.
De repente apareció con el ángel una multitud de las huestes celestiales, que alababan a Dios y decían:
—¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres de buena voluntad!
San Lucas (42:2:8 – 42:2:20)