Mientras la gente compra menos discos (lo cual suena excesivamente lógico, cada día menos personas se ven interesadas por modelos de venta y formatos físicos cadudos) las personas van a más conciertos, al punto que en 2010 el total de dinero recaudado en eventos puede ser mayor al total recaudado en discos.
Datos que a la industria musical no le gusta que se hagan públicos