Fue construido en 1904. Su arquitectura es de estilo morisco y se caracteriza por su fachada ornamentada y un balcón sobresaliente. De gran belleza y elegancia, el edificio cuenta con un imponente mobiliario en el que sobresale la escalera y la cúpula central.
Sus paredes son de gran originalidad, pues en ella se ubican pinturas al óleo inspiradas en la vida de Don Quijote de la Mancha. Las obras fueron realizadas en 1908 por el pintor español Vicente Tordecillas.