Iquique es una ciudad turística. Eso nadie lo puede negar. Pero al mismo tiempo, los iquiqueños tenemos la sensación que de cierta manera la comuna está desperdiciando su oportunidad de consolidarse como un destino para visitantes nacionales y también de los países limítrofes. Más allá del programa de TVN sobre la destrucción que generaría un eventual tsunami o la crisis de la basura que puso en jaque la limpieza durante los primeros días de enero, Iquique se mantiene como un destino para las familias que desean veranear en un lugar tranquilo, divertido y con precios razonables. Esos son tres pilares fundamentales con que una familia promedio analiza las alternativas al momento de vacacionar. Por lo mismo, es necesario potenciar estos tres pilares.
El turista necesita sentirse confiado en el lugar que vacaciona. Necesita tranquilidad y también seguridad en los desplazamientos que realiza.
Es recurrente la crítica respecto a que Iquique carece de eventos para el verano. Aunque es evidente que ningún artista de renombre nacional o que esté de moda visitará la ciudad durante las próximas semanas, es cierto que existe una extensa agenda de actividades culturales y deportivas que ya se realizaron o que están agendadas para los próximos días. La noche del recuerdo, la muestra nacional de cueca, los encuentros deportivos de fútbol playa y el festival de colonias extranjeras son parte de lo ya realizado. Aún falta el festival Upa al Teatro, el encuentro de tunas, el carnaval y varios campeonatos deportivos que se realizarán en Cavancha y Playa Brava.
Las alternativas están y obviamente pueden ser mejorables con mayor planificación y trabajo conjunto. Lo importante es que sirvan para que el visitante o turista salga a caminar y tenga un lugar a dónde ir.
Y el tercer punto son los precios. Ser turistas no implica poseer un presupuesto holgado. Los precios deben ser razonables y competitivos.
Un turista que se va feliz, es una persona que regresará, o al menos, recomendará el lugar a sus amigos.
Iquique, más allá de las aspiraciones de atraer al “turista de larga distancia” porque son los que dejan más dinero per cápita, es una ciudad que atrae a la familia, al gran grupo de trabajadores que buscan un descanso tranquilo en la playa. El turismo de larga distancia no visitará Iquique para tenderse en la playa, ya busca arqueología o deportes extremos. El fuerte de Iquique está en la familia argentina, boliviana, peruana, en los chilenos de la Segunda Región y en los santiaguinos, quienes buscan un lugar para disfrutar el verano.
Es por ello la importancia de mantener limpia la playa. Bajo esa perspectiva era esperable la iniciativa del municipio de Iquique que anunció la adquisición de maquinaria especializa en el limpiado de la arena.
Las cifras indican que este verano llegarán 60 mil visitantes a los hoteles y residenciales, a los que se suman los miles de amigos y familiares que llegan a casas de conocidos. Es decir, hay que prepararse para todos ellos y hacer del turismo no sólo una industria, sino un estilo de vida dentro de la comuna y la provincia.
