
Lo que a fines de noviembre era el proyecto más ambicioso para el desarrollo del turismo de Iquique y el anuncio más espectacular que haya realizado el alcalde Jorge Soria en el último tiempo, hoy está en peligro. Se trata del plan para convertir la ex ballenera en un centro de rescate marino y parque de diversiones acuático.
La razón se debe a que el pasado 18 de enero el gobierno publicó un decreto oficila que prohíbe la captura y exhibición de criaturas marinas como delfines y ballenas. No imorta que sean por razones educativas o científicas.
El decreto fue firmado por el ministerio de Economía y responde al interés de grupos ambientalistas ante lo que ellos consideran una permisiva ley que operó desde 1995 hasta el mes pasado. El decreto 225 permitía la captura de delfines por motivos científicos. Sin embargo, el documento no expresaba claramente las restricciones, lo que permitía abusos contra la fauna marina. El nuevo decreto termina con esto y establece restricciones severas.
En caso de investigaciones científicas, los permisos serán temporales y las especies sólo deben estar declaradas en peligro de extinción. Ahora, si van a exhibirlos públicamente serán en número reducido y bajo el permiso de Sernapesca. Tampoco podrán ser llevados a otros establecimientos.
Bajo esta perspectiva, el biólogo del Departamento de Administración Pesquera de Senapesca, Antonio Palma, indicó que la vigilancia para evitar la extracción de estas especies se internsificará y quienes la infrinjan la ley enfrentarán las sanciones que establece la ley de Sernapesca. Entre ellas establece multas de 400 unidades tributarias mensuales, es decir, más de doce millones de pesos por infracción.
De acuerdo a lo establecido en el decreto, el alcalde Jorge Soria no podrá concretar su proyecto de crear el centro de rescate marino y exhibición de especies, «porque la norma es muy clara».
De esta manera el proyecto enfrenta el segundo problema desde el anuncio. El miércoles el concejo municipal de Iquique aprobó comprar las tres hectárea de la ballenera a través de un leasing al Banco del Desarrollo por un monto de 1.200 millones de pesos. Con ese dinero se pagará la compra del terreno. En tanto que el presupuesto municipal de 2005 establece 300 millones de peses para la primera etapa del proyecto.
ALCALDE
Respecto a la postura del alcalde Jorge Soria, frente a la imposibilidad de concretar su proyecto marítimo, este sostuvo que acataría lo que el Gobierno estime conveniente al respecto y que no le hará la guerra a las autoridades del país al respecto.
«Frente a esto no puedo hacer nada por el momento, pero cuando llegue su tiempo conversaré para poder concretar este anhelo, que se iguala a las iniciativas de las grandes ciudades del mundo», aseveró Soria, quien destacó el carácter educativo que pretende cumplir el centro de rescate marino y parque de diversiones acuático, «ya que la especies ayudarán a la recuperación de niños».