
Compañerismo y entretención por doquier fueron la tónica del segundo día del encuentro de nacional de motoqueros que se desarrolla en Iquique por sexta vez. Al igual que en las ocasiones anteriores el Club Cazadores del Desierto de Iquique ha sido el organizador de esta fiesta que reúne a los amantes de las motocicletas durante tres días.
En la fiesta han participado representante de clubes de distintas partes del país. Uno de ellos es Mauricio Farías, de 25 años, quien viajó desde Santiago para participar en este encuentro. El último tramo que realizó fue desde Antofagasta e Iquique y afirmó que el viaje fue un agrado hacerlo cerca del mar.
El representa al Club Familia Intruder, que reúne a personas de todas las edades y que tienen un interés común: su pasión por las motocicletas. Sólo en su familia tanto su padre, hermana y polola utilizan este medio de transporte. «Es una forma de vida», afirma.
Mauricio Farías es sonidista y divide su trabajo con la pasión por las motos. El fue uno de los participantes que se subió al «torito motoquero», una de la actividades recreativas que hubo ayer en la tarde en el sector sur de Playa Huayquique. Hasta allá llegaron los motoqueros para participar en competencias y presenciar desfiles de moda y la presentación de música en vivo.
Mauricio Farías fue de uno los valientes que subió al toro mecánico en Playa Huayquique.
Otro valiente que se subió al toro mecánico fue Hernán Tello, de 34 años. El es uno de los cinco integrantes del Club Inmortales MC de Antofagasta, que llegaron a participar en el encuentro. Su intento no tuvo éxito y no pudo mantenerse arriba por más de un minuto.
Al igual que todos sus compañeros llegó en moto a la ciudad. Su trayecto fue de Chuquicamanta hasta Iquique. El trabaja en la minería y no duda en utilizar la moto como medio de transporte por el desierto.
Su pasión por las motos la comenzó hace ocho años. Sus primeros acercamiento fueron cuando vivía en Suecia. Reconoce que este interés ha crecido y se ha mantenido «porque es un estilo de vida».
La tarde de los motoqueros siguió con un concurso de poleras mojadas y luego música en vivo. Su intención era extender la fiesta en la playa hasta altas horas de la madrugada. Para ello la organización del evento dispuso de todo lo necesario para llevar adelante esta actividad. Incluso durante la tarde invitaban a lo veraneantes de Huayquique que se acercaran a disfrutar de la música, la entretención y de un refrescante schop que corría por cuenta de la casa.