Los nombres que rondan Alto Hospicio

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Durante el último mes dos nombres han rodeado a Alto Hospicio y han estado en el tema de conversaciones de sus habitantes. No son candidatos a concejales o de alcalde, sino que son las denominaciones alternativas para esta nueva comuna de la Primera Región.

Existen varios vecinos y dirigentes que están proponiendo cambiar el nombre a la comuna, debido a que en Iquique y todo Chile asocian a Alto Hospicio con pobreza, hacinamiento y los asesinatos perpetrados por Julio Pérez Silva.

Al menos existen dos alternativas serias que se pueden analizar y que se basan en nombres de zonas que pertenecen a la comuna y que en el pasado tuvieron un mayor realce tanto en lo económico como en lo población.

Huantajaya y Santa Rosa son dos minas de plata que funcionaron hasta principios del siglo pasado y que durante varias décadas fueron referente de riqueza y movimiento poblacional. Hoy actualmente ambas minas están abandonados y sólo son un triste recuerdo de su propio pasado.

Entonces la pregunta del último tiempo es ¿Alto Hospicio, Huantajaya o Santa Rosa?

Para el historiador iquiqueño, Mario Zolezzi, Alto Hospicio debe mantener su denominación debido a que las personas que habitan la nueva comuna ya tienen internalizada esta denominación.

Incluso tienen adoptado su gentilicio como hospicianos, aunque, según su visión debiera ser hospiciense, debido a que hospiciano según la Real Academia de la Lengua significan personas que viven en un hospicio o casa de retiro. “Hospiciense sería más correcto”.

También afirma que el nombre debiera permanecer igual porque la zona donde está emplazada la naciente ciudad siempre se ha llamado Alto Hospicio, o como antes de la Guerra del Pacífico, los iquiqueños lo llamaban Altos del Hospicio.

DOCUMENTOS

Sostiene que existen varios documentos históricos que indican la existencia de un lugar que servía para que los viajeros descansaran en el camino entre la pampa y el puerto. Esta posada servía tanto para quien subía el cerro desde Iquique o porque el trayecto o los que hacían el viaje desde el desierto hacia el mar.

Incluso existe un documento fechado el 6 de septiembre de 1883 donde el jefe político de Tarapacá dictó la formación de una junta de dueños de carretas que utilizaban el camino que unía Iquique con el Alto del Hospicio. La idea era que los mismos usuarios pagaran por su mantención que se estaba haciendo demasiado onerosa para el erario nacional.

Durante la época salitrera la zona de Alto Hospicio se transformó en un campo de ejercicios militares de la Guarnición de Ejército de Iquique. Más adelante también estuvo la base aérea Los Cóndores. Incluso hoy es posible visitar algunos vestigios de esa base.

PLATA



También recuerda que durante un tiempo, durante la administración peruana que Altos del Hospicio pertenecía a la subdelegación de Huantajaya. A esta misma zona integraban El Carmen, Santa Rosa y Alto Molle.

Durante diferentes épocas desde la presencia de los pueblos originarios que extraían minerales hasta la llegada de los españoles y luego la presencia peruana y chilena, Huantajaya tuvo gran actividad económica. Se construyó un pueblo a su alrededor con edificios, iglesias y escuelas. Todo eso lo borró en el tiempo, pero el sentido de importancia de Huantajaya no se pierde.

Según los antecedentes que maneja Zolezzi, antes que comenzará el poblamiento de alto Alto Hospicio, en 1984 el gobierno ordenó un estudio sobre la posibilidad de crear una ciudad satélite en esa zona. El resultado de la investigación fue negativo porque implica una mayor costo de transporte y la inexistencia de servicios básicos. Menos de diez años después comenzó a llegar gente a esos terrenos baldíos y a expanderse las parcelas que estaban ubicadas ahí.

La explicación de Zolezzi es sencilla y directa, Alto Hospicio tiene historia y su gente ama su tierra y por eso el nombre debiera permanecer cómo está.

Foro ciudadano



Los lectores de la edición electrónica de La

Estrella de Iquique entregaron su punto de vista sobre la posibilidad de cambiar

el nombre de Alto Hospicio. Las opiniones fueron variadas, desde mantener la

actual denominación hasta cambiarlo. Quienes afirmaron la necesidad de cambio

argumentaron que el nombre actual está cargado con una significación negativa.

Una perspectiva diferente entregan las personas que indicaron que su

residencia era efectivamente Alto Hospicio.

José Quijada afirmó ayer domingo

que prefiere cambiar el nombre y que se inclinaba por Santa Rosa, sin embargo,

no entregó argumentación. Sandra Pereira dijo el 6 de septiembre que hay que

cambiarlo. No sabe por cuál nombre, pero insistió en la necesidad que la comuna

tenga otra denominación. Andrés García vive en la autoconstrucción y el 8 de

septiembre escribió que «no debería cambiarse pues el nombre es sinónimo de

esfuerzo de la gente que vivió ahí desde siempre y por respeto a ellos no estoy

de acuerdo con el cambio de nombre». Una opinión similar la entregó Antonio

Valdés Tapia quien sostiene que por ningún motivo debe cambiarse el

nombre.

Mauricio Garrido Carvajal afirma que es mejor mantener el nombre. Sin

embargo, no se cierra a alguna posibilidad, especialmente si se considera que la

comuna quedó marcada luego de los asesinatos cometidos por Julio Pérez Silva.


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