Familia descarta suicidio de sacerdote

Written in

por

El padre Javier Aliz falleció a la edad de 42 años.

Los familiares del presbítero Javier Aliz, quien falleció trágicamente luego de caer de un sexto piso en la comuna de Nuñoa en Santiago, rechazaron la teoría del suicidio y afirman que al personalidad del padre no coincide con un acto de esa naturaleza.

También negaron la versión que entregó el Arzobispado de Santiago, que Javier Aliz estaba sufriendo de un cuadro depresivo.

De la misma manera rechazaron las conexiones que supuestamente tendría Aliz con la joven de 24 años Clara Morchio, quien se encuentra internada grave en la Clínica Santa María luego de caer al vacío.

Ayer en la tarde familiares y amigos del malogrado sacerdote se reunieron en el hogar de la madre del sacerdote, ubicado en calle Bolívar. Durante todo el día recibieron llamados telefónicos y demostraciones de afecto para con la familia y el sacerdote.

Juan Aliz, hermano de Javier, informó que la familia está enfrentando un duro momento y se están preparando para recibir el cuerpo del sacerdote mañana en la tarde.

Afirmó que en estos momentos están reuniendo por su cuenta los antecedentes para entregar más adelante, con los ánimos más tranquilos, una contundenten declaración que detendrá la ola de versiones que circularon en la prensa durante la jornada en que se dio a conocer el terrible incidente.

TESTIMONIOS

También reconoció que en las últimas horas han surgido nuevos testimonios y se han aclarado otras versiones que darían luces sobre lo que ocurrió en el edificio de departamentos donde estaba la joven de 24 años y el presbítero. «Esperamos que la policía logre aclarar todo los datos y también dejar en claro qué es lo que ocurrió».

Respecto a la posición y las declaraciones del Arzobispado de Santiago, dijo que «ha sido terrible, pero ellos vienen saliendo de una seguidilla de escándalos y lo único que hicieron fue ponerse el parche antes de la herida. El no estaba con depresión y no pueden hablar así de alguien que no conocen».

Sobre el presunto cuadro de depresión, indicó que todos los fines de semana conversaban con teléfono y que había invitado a su madre a Santiago para que lo acompañara antes de regresar a España a defender su tesis doctoral. «Yo lo conozco más que nadie y su vida estaba proyectada en el sacerdocio y el servicio a los demás».

TIPICO

El presbítero Javier Aliz, quien se caracterizaba por usar el pelo largo, era un sacerdote diocesano (no de congregación) de 42 años. Vivía en Santiago hace dos años e impartía clases de filosofía en la Universidad de Las Américas.

El padre Francisco García-Huidobro, de la parroquia El Carmen de Ñuñoa, lo calificó como un sacerdote «típico».

Aliz alojaba temporalmente en la iglesia San Bruno, también de Ñuñoa. El párroco de ese templo, Hugo Peña y Lillo, se mostró impactado por lo ocurrido.

El padre Aliz había suspendido el ejercicio sacerdotal y se encontraba en un proceso de análisis respecto de su continuidad como cura.


Descubre más desde Nortino

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Etiquetas

Categorías

Nortino

Información imprescindible para la vida de hoy