– El contraalmirante Gerardo Covacevich indicó que la Armada está en un proceso de recambio de las unidades.
La Escuadra Nacional se encuentra en un proceso de reemplazo de sus naves más antiguas. Así lo explicó el comandante en jefe de la Escuadra, contraalmirante Gerardo Covacevich Castex, quien indicó que en diciembre de 2005 esperan la llegada del primer buque procedente de Holanda. El segundo estaría en aguas chilenas en enero de 2006 y los dos restante durante el 2007.
Indicó que este proceso de renovación de la flota «es una meta muy anhelada de nuestras dotaciones».
Sin contar con la fragata Almirante Williams que llegó a la Escuadra en septiembre de 2003, la más joven es la fragata misilera Lynch, que hace poco cumplió 30 años desde que el pabellón chileno fue izado en el buque.
«Tenemos buques de hasta 38 años en la escuadra. Entonces, la verdad es que era un anhelo muy importante iniciar este proceso de reemplazo».
La renovación ha sido tomada con entusiasmo por oficiales y gente de mar. «Todas las dotaciones se están preparando, incluso el personal está tomando cursos de inglés porque es fundamental saber ese idioma para ser seleccionado y viajar a Holanda donde se están preparando las naves».
Agregó que la Armada y el gobierno de de Chile está haciendo un esfuerzo por mantenerse al día con las nuevas tecnologías que se aplican en esta área.
Al ser consultado sobre las acusaciones de algunos países sobre incitar una carrera armamentista, el oficial sólo sostuvo que otros países tienen buques con tecnologías similares. «Nuestra ministra y comandante en jefe han sido claros en este tema. No hay carrera armamentista. Es un reemplazo de unidades antiguas por nuevas».
TRADICION
Dos horas y media después que los tres buques ingresaron a la rada de Iquique, el comandante jefe de la Escuadra Nacional, contraalmirante Gerardo Covacevich Castex, recibió a los medios de comunicación en el despacho del buque insignia DLH Cochrane. En la oportunidad indicó que es una gran satisfacción para un marino y, «especialmente para quienes integramos la Escuadra, estar en este histórico puerto y celebrar las Glorias Navales en Iquique, en la rada donde ocurrió el combate y donde se inmolaron nuestros héroes».
Agregó que «nosotros tenemos una responsabilidad que llevamos con mucho orgullo y que es tratar de ser herederos y custodios de esta tradición. En Iquique nos resulta especialmente grato porque es uno de los lugares donde es impresionante ver a la ciudadanía que participa en este espíritu y entusiasmo y que implica la celebración de las Glorias Navales».
De acuerdo a su experiencia, asegura que cada año es posible percibir que no sólo se mantiene el mismo entusiasmo y emoción, sino que se acrecienta. «Es un hecho heroico que es apreciado y admirado por nuestra juventud y por todos los que van recibiendo esta tradición».
