La energía de la Primera y Segunda Región depende del gas. Las grandes faenas mineras, las industrias asociadas con la actividad cuprífera y la iluminación de todas las ciudades de esta zona están directamente relacionadas con el gas natural argentino. De esta manera la crisis trasandina impacta directamente en la ciudadanía y del comercio. A pesar que en el Norte Grande todos los días hay sol, desde principios de abril una gran nube de incertidumbre opaca las gestiones de autoridades de gobierno, empresarios y gente común.
A partir de abril el flujo del combustible cayó en 30 por ciento, es decir, la restricción llego a 2,3 millones de metros cúbicos. Luego a mediados de ese mes, el recorte en la zona norte aumentó en 950 mil metros cúbicos y con ello la lluvia de críticas y el temor cundió entre la población.
Sin embargo el 6 de mayo se anunció que las restricciones de suministro ya llegan a 4,8 millones de metros cúbicos. «Es un millón más y esta vez afecta a Santiago», reconocieron las autoridades chilenas.
De esta manera la preocupación se extiende desde la Primera y Segunda Región hasta la zona central.
A pesar de ello la peor situación la enfrenta el Norte Grande, donde la mayoría de las plantas tienen como base el gas. En el sur, aún está la carta de las hidroeléctricas y los vaticinios de un invierno lluvioso que permita la generación de energía sin problemas.
La Superintendencia de Electricidad y Combustible (SEC) emitió el 22 de abril una resolución en la que instruyó medidas ante una contingencias de desabastecimiento. La resolución permite hacer un recuento diario y definir criterios de prioridad en caso que la situación lo amerite.
También se constituyeron comités en cada uno de los sistemas interconectados, los que harán un seguimiento de la situación. Estarán integrados por representantes de las empresas transportistas de gas natural, como Gas Atacama y Gasoducto Norandino; las empresas distribuidoras y comercializadoras del gas natural, Distrinor y Progas; y por el director de operación del Centro de Despacho Económico de Carga.
Desde el primer día el ministro de Economía, Jorge Rodríguez y el secretario de la Comisión Nacional de Energía Luis Sánchez indicaron que «los sistemas eléctricos están preparados para enfrentar la contingencia”.
Sin embargo, con el transcurso de los días la preocupación de las generadoras han aumentado. AES Gener informó que la reducción afectaron sus operaciones en la filial de Tocopilla, Norgener, y la argentina TermoAndes, esta última planta envía toda su producción al Sistema Interconectado del Norte Grande.
Ante esta restricción en el suministro, TermoAndes S.A. y otras generadoras a gas redujeron su volumen de producción de energía. En tanto que las que funcionan a carbón o petróleo, aumentaron su capacidad.
Indicaron que los costos son mas altos y que por consiguiente implicarían una reducción en los márgenes operacionales y resultados”.
Aunque en Electroandina, los máximos ejecutivos han mantenido la reserva, se determinó que en la empresa dispone de reservas especiales de carbón para salir adelante con las unidades que funcionan con este combustible, en caso que la unidad 16 de ciclo combinado, que opera a gas natural, quede restringida como efecto de la crisis argentina.
Las reservas permitirían operar a carbón a través de las unidades de la 12 a la 15 que se mantienen operativas. En caso extremo, incluso se podrían usar las unidades de la 9 a la 11 que son a base de petróleo.
Todas estas medidas hasta la fecha han surtido efectos no existen cortes en el suministros y todos los contratos entre las generadoras y las grandes empresas se han cumplido a cabalidad. El problema radica en Argentina donde las señales indican que las reducciones continuarán y se agravarán a medida que llegue el invierno. Esta incertidumbre es la que tiene preocupados a la poblaciones y a los empresarios.
INDUSTRIALES
El director ejecutivo de la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), Fernando Cortez Guerra, alzó la voz y pidió al gobierno chileno una postura más enérgica frente al recorte de gas.
«Los clientes, que están implementando planes de contingencia, ya están siendo comunicados de los recortes, una situación que nos preocupa, considerando que obligará a utilizar otros combustibles e incluso hacer reconversiones, cuyos procesos no sólo no son inmediatos, sino que implica absorber altos costos».
En Codelco, se informó que el diesel sería utilizado para enfrentar un déficit de gas, que es usado para suministrar energía a las fundiciones. Por ello, aseguraron que la producción de cobre no será afectada y que tampoco tienen previsto reducir la producción.
A nivel de distribución eléctrica, el gerente general de Emel John Fogarty, que controla las empresas de Arica, Iquique y Antofagasta, aseguró que el «suministro en el norte será normal», por lo que las restricciones «no deberían generar ninguna dificultad en el abastecimiento regular de electricidad a los clientes «.
“Tenemos la certeza contractual de un suministro garantizado y hasta la fecha no hay ninguna información sobre alteraciones en el abastecimiento», dijo.
Agregó que el sistema cuenta con las fuentes de respaldo para enfrentar las bajas en las cuotas de gas, y aseveró que «ante cualquier alteración de los suministros será el CDEC-SING el que deberá tomar todas las medidas que correspondan para garantizar el cumplimiento de los compromisos de los generadores».
La empresa, controlada por la estadounidense PPL, distribuye energía eléctrica entre la I y la VIII región en el país, a 529 mil clientes. Los clientes de Emerl en el Sistema Interconectado del Norte Grande sumen a los 240 mil arranques residenciales, comerciales e industriales.
MAS REDUCCION
Aunque los ejecutivos han preferido el bajo perfil, y no hablar del tema, lo cierto es que los proyectos gasíferos están operando con la mitad del suministro, lo que podría significar futuros cortes para sus clientes en un futuro cercano.
Esto implicaría que algunas empresas deberán reducir su producción o asumir el costo que involucra la conversión de sus procesos.
Según informó una fuente del sector, en el caso de GasAtacama, Argentina ya restringió el suministro, lo que implica que la central de Mejillones está operando con sólo 900 mil metros cúbicos, versus los 1,8 millones metros cúbicos que debiera recibir. Similar situación ocurre en la central Taltal, de la misma compañía.
El resto de las centrales ha comenzado a operar con carbón, lo que implica que el despacho en el SING irá de la mano de mayores costos. Una situación que tiene complicada a las empresas, según informó una fuente, ya que deberán asumir los mayores costos.
El uso de carbón prácticamente duplica los costos del gas natural, cifra que se puede cuadruplicar si el combustible alternativo es diesel.
PLANTAS
Según el director de la Primera Zona de la Superintendencia de Energía y Combustibles (Sec), Marcelo Abril Labra, el Sistema Interconectado del Norte Grande (Sing) depende de 13 plantas generadoras para su abastecimiento eléctrico, de las cuales el 58 por ciento dependen del gas natural para su funcionamiento. El porcentaje restante usa carbón y petróleo.
El Sistema Interconectado del Norte de Grande (Sing) corresponde a un entrelazamiento de las distintas generadoras a fin de sumar la capacidad de producción de cada una de ellas y así distribuir la energía de una forma coordinada a través de un organismo rector llamado Centro de Despacho Económico de Carga (CDEC), entidad que tiene por misión controlar, coordinar y ordenar de la forma más racional posible la cantidad de energía que proporciona cada central generadora. Este centro funciona en Antofagasta.
CAPACIDAD
Esta red de generadoras tiene una capacidad instalada diaria de 3 mil 800 Megawatts aproximadamente, de la cual la Primera y Segunda Regiones ocupan diariamente sólo mil 800. Iquique utiliza 55 y Arica 37, en tanto que lo restante es ocupado por los centros urbanos de la Segunda Región y, principalmente, por la gran minería de ambas regiones.
Solo la actividad minera tiene un consumo cercano a los mil 300 Megawatts diarios.
Otro ejemplo radica en que la provincia de Iquique consume a nivel domiciliario 50 megawatts mensualmente, lo que equivale sólo al diez por ciento de toda la energía que se utiliza en la Primera Región.
Dichas cifras ha llevado a las autoridades a señalar que el Norte Grande tiene una sobreoferta de energía eléctrica, puesto que de acuerdo a los antecedentes entregados quedan disponibles para ser utilizados 2 mil megawatts.
CENTRO
El Centro de Despacho Económico de Carga del Sistema Interconectado del Norte, CDEC-SING, ubicado en Antofagasta, coordina las operaciones de las empresas eléctricas.
El presidente del CDEC-SING, Lucas Sanhueza, explicó que ya manejan varios escenarios de operación, en caso de que baje aún más el flujo del gas desde Argentina.
Aunque, Sanhueza no prevé problemas en el suministro de la I y II Región, está preocupado por los efectos económicos que ocasionará a las generadoras producir electricidad con fuentes de energía más caras.
MAS BARATO
La utilización del gas natural para generar energía eléctrica es un tercio más barato que el uso del carbón y aproximadamente 5 veces más barato que la generación con petróleo. De allí entonces las razones que llevaron a las autoridades y a las grandes compañías generadoras a impulsar la reconversión de las plantas al gas natural durante la medianía de la década del 90.
La gran pregunta que surgido es ¿qué efectos económicos podría provocar en los bolsillos de los consumidores finales la carencia de gas natural para generar energía eléctrica? Lo cierto es que nadie ha podido dar una respuesta clara al tema debido a que hasta ahora no se han podido detectar los efectos totales que esto acarreará.
SEREMI
Sin embargo el seremi de Economía de la Primera Región, Víctor León, indicó que ese mayor costo tendrán que absorberlo las empresas generadoras, ya que las tarifas se fijan por ley cada seis meses y que el gobierno garantiza el respeto de esos precios. La próxima evaluación será en octubre. En esa oportunidad, los clientes no se escaparán del aumento en las tarifas.
Se habla de un aumento que iría de un 3 a un 5 por ciento en los valores de las boletas de consumo, es decir que un consumo promedio de luz en una casa que sea de 10 mil pesos, podría aumentar a 10. 400 pesos, aproximadamente.
También indicó que el racionamiento del gas no implicará cortes del suministro eléctrico, baja en el voltaje o apagones generalizados.
BAJARON LAS CUENTAS
A pesar de todos los temores, el 19 de abril la Comisión Nacional de Energía (CNE) ordenó la reducción de las tarifas. El precio de nudo en el sistema eléctrico del Norte Grande experimentó una baja de -6,7%, en contraposición al alza de 6,7% sufrida en el Sistema Interconectado Central.
Esto significa que el valor para los clientes regulados, por efecto del precio de nudo, tendrá una disminución de 3,2% en el SING, pero un alza de 3,2% para los consumidores del SIC.
Los resultados corresponden al Informe Técnico Definitivo del cálculo de los precios de nudo, correspondientes a la fijación de abril, y que tendrán una vigencia hasta octubre, cuando corresponda la siguiente fijación.
El precio de nudo corresponde al valor al cual las empresas generadoras venden su energía y potencia a las distribuidoras y representa entre el 40 y 50% de la cuenta de pago del consumidor final.
Ahora todos esperan la nueva tarificación en octubre que mostrará la escasez de gas y un escenario diferentes donde la racionalización de las fuentes de energía en el Norte Grande
