A las 19 horas comenzó el Via Crucis con que la comunidad de la Catedral de Iquique conmemoró la Pasión y Muerte de Cristo.
La ceremonia fue encabezada por el párroco Guillermo Fajardo, quien llevó por las calles una cruz de madera que tenía un lienzo rojo. Más atrás diez varones llevaban en andas la figura de Cristo en una urna de cristal. Luego varias mujeres llevaban la imagen de la Virgen María, quien en esta ocasión fue identificada como la Dolorosa.
Más de quinientas personas siguieron la procesión que abarcó las catorce estaciones y que recorrieron las calles Obispo Labbé, La Puntilla, calle Estación, Ramírez, Gorostiaga, Vivar, Bolívar y nuevamente en la Catedral.
VELORIO
Antes del Vía Crucis se llevó a cabo el Velatorio de Cristo, que fue ubicado en el altar, mientras los fieles que permanecían en silencio y participaban en las oraciones que dirigía el sacerdote Guilermo Fajardo.
En un momento de silencio, los católicos recordaron el momento de su muerte y rezaron por las intenciones de la Iglesia. También oraron por el pueblo de Dios, sus ministros y fieles, por los cristianos y judíos, por los no creyentes en la figura de Cristo y Dios, por los gobernantes y por todas aquellas personas que se encuentran en alguna tribulación.
TRES HORAS
La conmemoración del Viernes Santo en la Catedral de la Inmaculada Concepción de Iquique comenzó a las 15 horas con la Liturgia de la Pasión o de las Tres Horas. La ceremonia recordó el sufrimiento de Cristo antes de ser crucificado.
La ceremonia continuó con la Liturgia de la Palabra, donde los fieles leyeron citas del Antiguo y Nuevo Testamento, que hablaban sobre los momentos previos a la crucifixión de Cristo.
Uno de los puntos más emotivos de la ceremonia ocurrió con la lectura del Evangelio, que narró la Pasión de Jesús desde que fue arrestado en el Monte de los Olivos hasta su muerte en la cruz.
Luego siguió la Adoración de la Cruz y de la imagen del Cristo sufriente, que permanecía tendido en el altar principal.
