A nadie dejó indiferente la cifra negativa del Indice de Actividad Económica Regional, Inacer, de 2003. El -4,2 por ciento despertó preocupación en algunos sectores tanto del comercio como en parlamentarios, quienes realizaron una ácida crítica sobre la realidad que ostenta Tarapacá.
Sin embargo, hay que comprender que esta cifra entregada por el Instituto Nacional de Estadísticas es una señal que evidencia la contracción que vivió el 2003, pero no muestra las grandes expectativas que existen para la Región de Tarapacá durante este año.
Los expertos afirman que hay que analizar el índice, pero sólo como dato histórico. Todos están haciendo apuestas a lo que viene.
Esta visión positiva es la que comparte el intendente Patricio Zapata, quien afirma que existen señales concretas en materia de reactivación, especialmente en las áreas que presentaron una mayor disminución durante el 2003 como lo fue la minería y la pesca. En ambos sectores se espera un crecimiento que de un nuevo impulso a la zona. En la minería se espera un mayor movimiento, especialmente gracias al aumento del precio del cobre y la expansión de varios proyectos de la gran minería.
De la misma manera, el gobierno tiene planteando grandes proyectos de desarrollo urbanístico y social que implica una inyección de recursos a la región.
Entre ellos se encuentran el mejoramiento del borde costero en el sector de El Morro, la remodelación del casco antiguo de la ciudad, el muelle de pasajeros y Caleta Riquelme. Otra parte importante es la expansión que existirá en Alto Hospicio, tanto por la instauración de un parque industrial, como la creación de la comuna. En el solo hecho que ese sector tenga una municipalidad, implica un mayor movimiento de recursos y con ello, desarrollo económico.
Por último, el sistema franco espera un repunte en las ventas y reexpediciones debido al mayor movimiento comercial que evidencia el país y también en los países vecinos.
