Mediterraneidad boliviana: Sin salida al mar

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Los ánimos están caldeados en Iquique. La estrecha relación comercial que posee esta ciudad nortina con Bolivia está en compás de espera luego que el presidente Carlos Mesa iniciará una ofensiva internacional para solicitar una salida al mar a Chile.
Gran parte del comercio de la Zona Franca se realiza gracias al mercado boliviano. Durante año el principal comprado del sistema ha sido ese país altiplánico. Le siguen la Primera Región y el resto de Chile.
A pesar de la estrecha relación comercial, los empresarios iquiqueños y la ciudadanía en general no están de acuerdo entregar sobernía a Bolivia. Eso sí, estiman que las autoridades competentes tienen que entregar todas las garantías para que ese país cuente con la posibilidad de sacar sus productos hacia el Pacífico.

RESIDENTES

Iquique cuenta con una gran población flotante o de residentes bolivianos. Parte de la economía local se sustenta gracias al constante flujo de recursos de Bolivia que llegan para adquirir productos a través de Zona Franca.
Esta comunidad boliviana recibió con entusiasmo el llamado de Presidente Carlos Mesa de generar los acuerdos para lograr que su país cuente con una salida al mar.
La mayoría coincide con las expresiones de Mesa, pero colocaron al diálogo como elemento necesario para alcanzar el consenso entre ambas naciones. También argumentaron que es importante que las autoridades bolivianas implementen políticas acorde al sentir de la gente común.
Carlos Garnicia es de Santa Cruz y reside en Iquique hace dos años. Indicó que la aspiración boliviana deberá ser tomada en cuenta por Chile, ?porque ya basta de seguir enclaustrado sin tener acceso soberano al Pacífico?.
Juan Reinaga de Cochabamba fue más cauteloso. ?Es una ventaja tener salida al mar, pero también es importante que ese acuerdo no provoque divisiones ni resquemores entre dos pueblos hermanos?.
Andrea Mamani, quien creció en la frontera de ambos países se mostró contraria a la tesis del presidente Mesa, ?porque esta propuesta sólo engendrará más odio entre chilenos y bolivianos?.
Sobre este tema, los chilenos son más tajantes al momento de hablar. Manuel Jaramillo afirmó que ?nuestro país debe alzar la voz y afirmar que el país es indivisible, que no nos sobra un metro, que no tenerlos para regalarlo?.
Sobre las expresiones del presidente Mesa, José Farías sostiene que ?las declaraciones son de corte populista Para lograr una mayor aceptación de su gobierno al interior del país. Chile no debe ceder ni un centímetro?.
Hugo Cuevas, en tanto, sostiene que los boliviano ?quieren desquitarse con nosotros debido a su mala situación interna. Chile debe ponerse firme y no tolerar por ningún motivo que se vuelva al tema, ya que fue zanjado en 1904?.

BOICOT

Los empresarios y las autoridades de Iquique y la Primera Región miran atentas los acontecimientos que giran en torno a la mediterraneidad de Bolivia. La preocupación más reciente viene nuevamente del diputado cocalero Evo Morales, quien apoya el boicot a los productos importados desde Chile y que llegan al país altiplánico. A ello se suma al presidente del Senado, Hormando Vaca Díez, quien ha pedido dejar ?la doble moral? y disminuir las relaciones comerciales con Chile.
Bolivia es un importante mercado para Chile y, en especial, para Iquique y su Zona Franca. Durante el 2003 fueron vendidos a esa nación más de 116 millones de dólares.
El presidente de la Asociación de Usuarios de Zofri, Giorgio Macchiavello, consideró como lamentable el llamado a boicot. Sin embargo, la situación no le preocupa ?porque el boliviano común y corriente igual seguirá adquiriendo los productos que necesite, sin importar su procedencia?.
Agregó que los flujos comerciales se han mantenido y que hasta el momento no se han registrado problemas con los transportistas chilenos.
El empresario de Zofri, Gabriel Abusleme, no está preocupado por el tema, ya que los bolivianos seguirán comprando lo que necesiten. Afirmó que estas acciones no generarán ningún efecto a largo plazo y que cualquier solución pasa por la vía del diálogo y no las presiones ilegítimas.

VENTA

Ante es complicado escenario, la figura de un conocido empresario de la zona apareció ofreciendo su terreno de 5 millones de dólares para los bolivianos.
Enrique Anguita ofrece un sitio de 7.000 metros cuadrados, ampliable a 40 hectáreas, para la instalación de un puerto bolivianoen pleno corazón de Iquique. Corresponde a un sito ubicado a la entrada del puerto local y a un costado del molo de abrigo. ?Es una propiedad privada que cuenta con playa propia, tiene concesión marítima y desvío ferroviario conectado a toda Sudamérica. Está con los títulos al día y ya hemos hecho contactos con personeros y privados bolivianos?.
Para el seremi de Gobierno de la Primera Región, Rigoberto Sánchez esta propuesta no es factible. La idea de Anguita contempla de la demolición de edificios gubernamentales y privados. ?Los costos serían exorbitantes, pues necesita de los permisos necesarios, un estudio de impacto ambiental y luego encontrar a alguien dispuesto a invertir millones para llevar a cabo esa idea?.
Tanto funcionarios de la Gobernación Marítima como la Dirección de Obras Portuarias declinaron referirse al tema, pero sin lugar a dudas existen personas en la ciudad que desean ver a Bolivia con una salida al mar.
Una visión más realista es la que ofrece el alcalde de Iquique, Jorge Soria. El señaló que hace 40 años que es partidario de entregar en concesión un puerto para Bolivia y con ello afianzar las relaciones comerciales entre ambos países.
La tesis de Soria se sustenta, a su juicio, en que el Estado ha entregado concesiones de puertos y terminales aéreos a consorcios internacionales sin que con ello se afecte la soberanía.
A pesar de esta propuesta, Soria respeta las decisiones del gobierno y que apoyará al Presidente Lagos sobre las decisiones que tome respecto a este tema.

PARLAMENTARIOS

Para el senador por la Primera Región, Jaime Orpis, es necesario desmitificar el tema de la mediterraneidad de Bolivia y su petición de salida al mar. ?Es falso afirmar que el subdesarrollo económico y social se deba a que ese país carece de acceso al mar?.
Afirmó que Bolivia tiene acceso al mar porque Chile se lo ha garantizado al otorgarles amplias facilidades para el tráfico de carga y pasajeros. ?Le ha construido incluso líneas ferroviarias que comunican a La Paz con Arica y Antofagasta, asegurando con ello su acceso al mar. A petición del gobierno de esa nación se construyó el oleoducto Sica-Sica-Arica que alcanzó a funcionar, pero que fue abandonado por decisiones bolivianas?.
Orpis preció que esa nación no puede alegar enclaustramiento. ?El pueblo boliviano de encontrar en la gestión de sus gobernante la causa de sus dolorosa pobreza?.
Dijo que ?también es falso sostener que ese enclaustramiento marítimo sería causa de la inestabilidad democrática boliviana. Los problemas políticos de Bolivia son de naturaleza local y nadie fuera de ella puede juzgarlos?.
También manifestó que es lamentable que se confunda al pueblo boliviano. ?La pretensión de convertir este asunto de Bolivia con Chile en uno de carácter multilateral es inaceptable. Las diferencias limítrofes entre dos naciones siempre serán sólo de su incumbencia?.
Al mismo tiempo Orpis entrega varias medidas para disminuir las brecha de comunicación que existe entre Chile y Bolivia. Para ello propone establecer un tránsito fluido de pasaporte para los bolivianos que ingresen a la Primera Región, logrando disminuir los obstáculos que hoy existen, y esforzarse para permitir que los inversionistas de ese país puedan acceder al mercado chileno.
A su juicio estas propuestas podrían impulsar la restauración de las relaciones a futuro. Entre ellas se encuentra la reparación a la brevedad de algunas rutas de carga como el trayecto entre Putre y Chungará y la habilitación del Hito 60 como paso internacional que permitiría a una compañía minera boliviana sacar más de 32 mil toneladas por Iquique.
Afirmaciones más tajantes expresaron los diputados de la Provincia de Iquique. Fulvio Rossi indicó que ?el gobierno de Chile no tiene ningún conflicto limítrofe o de soberanía pendiente con Bolivia y se equivoca profundamente su presidente Carlos Mesa al señalar que del tema de la salida marítima depende la gobernabilidad de América Latina?.
En tanto que para Ramón Pérez Opazo ?El tema de la mediterraneidad es utilizado como cortina de humo para tapar los sendos fracasos políticos y comerciales que ese país a registrado en el último tiempo, primero con la caída del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y luego con el retiro del consorcio internacional del negocio gasífero?.

TEMORES EN ARICA

La preocupación no se limita a Iquique. En Arica la gente está alerta. El primero en alzar la voz frente al rumbo que tomó la demanda boliviana fue el propio alcalde, Carlos Valcarce. Afirmó que la opinión local debe escucharse.
El alcalde no cree que el Presidente Ricardo Lagos negocie territorio boliviano y reflote el acuerdo de Charaña, aunque reconoce la preocupación que desataron sus palabras (?si se quiere una negociación en serio hay que partir hablando con Perú?).
?En tal caso habría que consultar primero a los ariqueños?. Agrega que si bien están por apoyar a Bolivia, debe hacerse sin ceder soberanía.
Valcarce también dijo que ?no hay otro país en el mundo que cuente con las ventajas que tiene en Arica y Antofagasta, ni siquiera en la Comunidad Económica Europea: gratuidad hasta un año en el almacenamiento portuario de sus cargas, monopolio del transporte de ultramar, libre tránsito de mercaderías, imposibilidad de cobrarles peaje por el uso de la carretera internacional. Por Arica mueven la mayor parte de su comercio exterior al Pacífico. Si falta alguna ventaja, estamos dispuestos a darla, pero no la soberanía?.
En tanto que el diputado por Arica, Iván Paredes, expresó su profundo rechazo a cualquier posibilidad de solución a la petición de entregar soberanía marítima a Bolivia.
Durante las últimas semanas surgieron varias informaciones en medios peruanos y bolivianos que indicaron que solución está en crear un corredor que pase en la zona de la Línea de la Concordia, límite entre Chile y Péru.
?Una cosa es tener la disposición de buscar una salida moderna y pragmática a las aspiraciones bolivianas y otras es desahuciar un tratados que despejó el tema claramente en 1904?.
El también preocupa en Visviri, localidad ubicada en el altiplano y que limita con Bolivia. Está a pocos metros de Charaña, lugar donde el 8 de febrero de 1975 los presidentes Augusto Pinochet y Hugo Banzer se reunieron. El alcalde Gregorio Mendoza dijo que ?se está alterando la convivencia fronteriza. En Charaña los bolivianos sólo hablan que tendrán mar y bromean con que Visviri será de ellos?.
Con estos antecedentes, sin duda que el tema de la mediterraneidad de Bolivia continuará en el tapete tanto en la Primera Región como en el resto de Chile.


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Una respuesta a “Mediterraneidad boliviana: Sin salida al mar”

  1. Avatar de Leonardo Stumpff

    Creo como la mayoria de chilenos que regalar territorio no es la solucion y Chile es el unico que perderia, de cualquir manera la casi totalidad de bolivianos seguiran siendo antichilenos de una u otra manera ,me inclino como muchos por un canje territorial al norte de Arica por un canje territorial de igual superficie [ contando la superficie marina] en Bolivia , de otra manera simplemente no.

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