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No olvidar
Si usted viaja a Iquique desde Santiago en vehículos, estos son algunos de los lugares que puede recorrer:
En Artes y Letras de El Mercurio apareció un artículo sobre los cerros que marcan la historia y la identidad de las ciudad. El recorrido fue de Arica hacia el sur y acá rescato los tres cerros más importantes del norte. Cada uno tiene su historia y su manera en cómo está inserto dentro de la ciudad.
No hay rincón de Chile que se identifique más con un cerro como Arica y su Morro. Lucas Martínez Vegazo, el fundador de la ciudad, la emplazó en abril de 1541 a «300 varas castellanas del cerro llamado Morro» para protegerla del viento y de los alzamientos de los indios guaneros de la isla Alacrán (Diego de Almagro descansó a sus pies las fatigas de la expedición a Chile en 1536). Los numerosos cementerios Chinchorro, que en sus faldeos concentran la mayor cantidad de las momias más antiguas del mundo, apuntan a que desde hace milenios la imponente mole pétrea de 114 metros de altura tuvo un significado especial para los habitantes locales. El 7 de junio de 1880 fue el escenario de la mayor hazaña de infantería del Ejército chileno, que tomó en 55 minutos el peñón poderosamente artillado por Perú, en una decisiva batalla de la guerra del Pacífico. Entre 1960 y 1965 el Morro fue sometido a tronaduras para usarlo como cantera. Con el material extraído se construyeron los espigones del puerto, la costanera San Martín y se convirtió en península la isla del Alacrán. Ello rompió el equilibrio que el peñón había alcanzado en 160 millones de años, dejando rocas inestables en su farellón occidental. En 1971, fue declarado monumento nacional.
El Cerro El Ancla está ubicado en el sector norte de Antofagasta, en la parte alta de la población Oriente. Forma parte del cordón montañoso de la cordillera de la Costa y es considerado uno de los símbolos más representativos de la ciudad, junto a La Portada y las Ruinas de Huanchaca.
En los faldeos, y cerca de la cumbre ubicada a 1.007 metros de altura, tiene un ancla confeccionada con concreto y pintada de color blanco, que reforzó la estructura original instalada en 1868 por Jorge Hicks, superintendente del cuerpo de bomberos y administrador de la Compañía de Ferrocarriles y Salitre de la zona.
La estructura fue emplazada para servir de guía a vapores y veleros que llegaban a la bahía en la segunda mitad del siglo XIX, con el inicio del auge de la industria salitrera. Su presencia siempre ha estado ligada a los principales acontecimientos que se celebran en la ciudad: desde la corrida «Ascensión al Cerro El Ancla» (que se realiza desde 1936 en el mes de febrero para conmemorar el aniversario de Antofagasta), hasta el lanzamiento de fuegos artificiales durante año nuevo.
Las zonas aledañas al acceso del cerro son focos de delincuencia, sobre todo de microtráfico de pasta base. Actualmente, los proyectos del municipio para recuperar el sector se encuentran paralizados. El saliente alcalde Daniel Adaro anunció la construcción de un funicular hasta la cumbre del cerro donde se edificaría un paseo mirador e incluso un zoológico, pero el proyecto no se concretó.
Un hito urbano de Iquique es el Cerro Dragón, ubicado al sureste de la ciudad con una superficie de 112 hectáreas. Para imaginar las dimensiones de esta imponente duna, sólo basta indicar que es casi 20 veces más grande que el Cerro Santa Lucía de Santiago.
Según el análisis científico, este cerro es una duna litoral longitudinal situada en una terraza marina baja, rocosa y estrecha entre la costa y un acantilado.
Tiene 4 kilómetros de largo y una cima de 320 metros. El 2005 fue declarado Santuario de la Naturaleza, sin embargo, el accionar irresponsable de algunos sigue afectando el lugar, fundamentalmente por la carencia de un plano regulador para el sector, la presencia de basurales clandestinos, construcciones cercanas y el paso de vehículos todo terreno y motos.
A futuro se considera construir frente a una de sus laderas una ciudad deportiva, a lo que se agregará una avenida tipo circunvalación y la estación de un funicular.
El cerro es llamado Dragón debido a su forma y sirve como imagen de la ciudad, así como también para el apodo que reciben los jugadores del club de fútbol profesional Municipal Iquique: los «Dragones Celestes».
En Artes y Letras de El Mercurio apareció un artículo sobre los cerros que marcan la historia y la identidad de las ciudad. El recorrido fue de Arica hacia el sur y acá rescato los tres cerros más importantes del norte. Cada uno tiene su historia y su manera en cómo está inserto dentro de la ciudad.
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No hay rincón de Chile que se identifique más con un cerro como Arica y su Morro. Lucas Martínez Vegazo, el fundador de la ciudad, la emplazó en abril de 1541 a «300 varas castellanas del cerro llamado Morro» para protegerla del viento y de los alzamientos de los indios guaneros de la isla Alacrán (Diego de Almagro descansó a sus pies las fatigas de la expedición a Chile en 1536). Los numerosos cementerios Chinchorro, que en sus faldeos concentran la mayor cantidad de las momias más antiguas del mundo, apuntan a que desde hace milenios la imponente mole pétrea de 114 metros de altura tuvo un significado especial para los habitantes locales. El 7 de junio de 1880 fue el escenario de la mayor hazaña de infantería del Ejército chileno, que tomó en 55 minutos el peñón poderosamente artillado por Perú, en una decisiva batalla de la guerra del Pacífico. Entre 1960 y 1965 el Morro fue sometido a tronaduras para usarlo como cantera. Con el material extraído se construyeron los espigones del puerto, la costanera San Martín y se convirtió en península la isla del Alacrán. Ello rompió el equilibrio que el peñón había alcanzado en 160 millones de años, dejando rocas inestables en su farellón occidental. En 1971, fue declarado monumento nacional.
El Cerro El Ancla está ubicado en el sector norte de Antofagasta, en la parte alta de la población Oriente. Forma parte del cordón montañoso de la cordillera de la Costa y es considerado uno de los símbolos más representativos de la ciudad, junto a La Portada y las Ruinas de Huanchaca.
En los faldeos, y cerca de la cumbre ubicada a 1.007 metros de altura, tiene un ancla confeccionada con concreto y pintada de color blanco, que reforzó la estructura original instalada en 1868 por Jorge Hicks, superintendente del cuerpo de bomberos y administrador de la Compañía de Ferrocarriles y Salitre de la zona.
La estructura fue emplazada para servir de guía a vapores y veleros que llegaban a la bahía en la segunda mitad del siglo XIX, con el inicio del auge de la industria salitrera. Su presencia siempre ha estado ligada a los principales acontecimientos que se celebran en la ciudad: desde la corrida «Ascensión al Cerro El Ancla» (que se realiza desde 1936 en el mes de febrero para conmemorar el aniversario de Antofagasta), hasta el lanzamiento de fuegos artificiales durante año nuevo.
Las zonas aledañas al acceso del cerro son focos de delincuencia, sobre todo de microtráfico de pasta base. Actualmente, los proyectos del municipio para recuperar el sector se encuentran paralizados. El saliente alcalde Daniel Adaro anunció la construcción de un funicular hasta la cumbre del cerro donde se edificaría un paseo mirador e incluso un zoológico, pero el proyecto no se concretó.
Un hito urbano de Iquique es el Cerro Dragón, ubicado al sureste de la ciudad con una superficie de 112 hectáreas. Para imaginar las dimensiones de esta imponente duna, sólo basta indicar que es casi 20 veces más grande que el Cerro Santa Lucía de Santiago.
Según el análisis científico, este cerro es una duna litoral longitudinal situada en una terraza marina baja, rocosa y estrecha entre la costa y un acantilado.
Tiene 4 kilómetros de largo y una cima de 320 metros. El 2005 fue declarado Santuario de la Naturaleza, sin embargo, el accionar irresponsable de algunos sigue afectando el lugar, fundamentalmente por la carencia de un plano regulador para el sector, la presencia de basurales clandestinos, construcciones cercanas y el paso de vehículos todo terreno y motos.
A futuro se considera construir frente a una de sus laderas una ciudad deportiva, a lo que se agregará una avenida tipo circunvalación y la estación de un funicular.
El cerro es llamado Dragón debido a su forma y sirve como imagen de la ciudad, así como también para el apodo que reciben los jugadores del club de fútbol profesional Municipal Iquique: los «Dragones Celestes».
En Artes y Letras de El Mercurio apareció un artículo sobre los cerros que marcan la historia y la identidad de las ciudad. El recorrido fue de Arica hacia el sur y acá rescato los tres cerros más importantes del norte. Cada uno tiene su historia y su manera en cómo está inserto dentro de la ciudad.
No hay rincón de Chile que se identifique más con un cerro como Arica y su Morro. Lucas Martínez Vegazo, el fundador de la ciudad, la emplazó en abril de 1541 a «300 varas castellanas del cerro llamado Morro» para protegerla del viento y de los alzamientos de los indios guaneros de la isla Alacrán (Diego de Almagro descansó a sus pies las fatigas de la expedición a Chile en 1536). Los numerosos cementerios Chinchorro, que en sus faldeos concentran la mayor cantidad de las momias más antiguas del mundo, apuntan a que desde hace milenios la imponente mole pétrea de 114 metros de altura tuvo un significado especial para los habitantes locales. El 7 de junio de 1880 fue el escenario de la mayor hazaña de infantería del Ejército chileno, que tomó en 55 minutos el peñón poderosamente artillado por Perú, en una decisiva batalla de la guerra del Pacífico. Entre 1960 y 1965 el Morro fue sometido a tronaduras para usarlo como cantera. Con el material extraído se construyeron los espigones del puerto, la costanera San Martín y se convirtió en península la isla del Alacrán. Ello rompió el equilibrio que el peñón había alcanzado en 160 millones de años, dejando rocas inestables en su farellón occidental. En 1971, fue declarado monumento nacional.
El Cerro El Ancla está ubicado en el sector norte de Antofagasta, en la parte alta de la población Oriente. Forma parte del cordón montañoso de la cordillera de la Costa y es considerado uno de los símbolos más representativos de la ciudad, junto a La Portada y las Ruinas de Huanchaca.
En los faldeos, y cerca de la cumbre ubicada a 1.007 metros de altura, tiene un ancla confeccionada con concreto y pintada de color blanco, que reforzó la estructura original instalada en 1868 por Jorge Hicks, superintendente del cuerpo de bomberos y administrador de la Compañía de Ferrocarriles y Salitre de la zona.
La estructura fue emplazada para servir de guía a vapores y veleros que llegaban a la bahía en la segunda mitad del siglo XIX, con el inicio del auge de la industria salitrera. Su presencia siempre ha estado ligada a los principales acontecimientos que se celebran en la ciudad: desde la corrida «Ascensión al Cerro El Ancla» (que se realiza desde 1936 en el mes de febrero para conmemorar el aniversario de Antofagasta), hasta el lanzamiento de fuegos artificiales durante año nuevo.
Las zonas aledañas al acceso del cerro son focos de delincuencia, sobre todo de microtráfico de pasta base. Actualmente, los proyectos del municipio para recuperar el sector se encuentran paralizados. El saliente alcalde Daniel Adaro anunció la construcción de un funicular hasta la cumbre del cerro donde se edificaría un paseo mirador e incluso un zoológico, pero el proyecto no se concretó.
Un hito urbano de Iquique es el Cerro Dragón, ubicado al sureste de la ciudad con una superficie de 112 hectáreas. Para imaginar las dimensiones de esta imponente duna, sólo basta indicar que es casi 20 veces más grande que el Cerro Santa Lucía de Santiago.
Según el análisis científico, este cerro es una duna litoral longitudinal situada en una terraza marina baja, rocosa y estrecha entre la costa y un acantilado.
Tiene 4 kilómetros de largo y una cima de 320 metros. El 2005 fue declarado Santuario de la Naturaleza, sin embargo, el accionar irresponsable de algunos sigue afectando el lugar, fundamentalmente por la carencia de un plano regulador para el sector, la presencia de basurales clandestinos, construcciones cercanas y el paso de vehículos todo terreno y motos.
A futuro se considera construir frente a una de sus laderas una ciudad deportiva, a lo que se agregará una avenida tipo circunvalación y la estación de un funicular.
El cerro es llamado Dragón debido a su forma y sirve como imagen de la ciudad, así como también para el apodo que reciben los jugadores del club de fútbol profesional Municipal Iquique: los «Dragones Celestes».
En marzo de 2009 cumple un año mi cuenta pro en flickr. Durante este año he subido la mayoría de los fotos que he tomado con las cámaras que he utilizado en este tipo. Algunas están en formato público, otras sólo las pueden ver mis amigos y las menos, están en formato privado. Flickr lo ocupo como depósitos de mis imágenes.
Estas fueron las imágenes que más llamaron la atención, fueron comentadas o marcadas como favoritas.
A principios de 2008 recorrí la quebrada de Tarapacá. Camino a Pachica existe un depósito de conchas y trilobites. Esta es una de las fotos que tomé con la cámara del diario.
También a principios de enero nos juntamos tres integrantes de flickr Iquique. Al final de la sesión en Playa Blanca. En la foto aparezco yo, Carla e Italo.
En esta imagen aparece claro la figura del trilobites. Es fácil encontrar este tipo de fósiles camino a Pachica (al interior de Iquique). La imagen la tomé la cámara del diario y los colores fueron realzados con Picasa.
Unos cuantos kilometros mas alla de Pachica, en plena quebrada de Tarapaca, puedes encontrar estas piedras con fosiles o trilobites Estan en la ladera del cerro. A primera apariencia es un monton de piedras sueltas que estan en el cerro. Pero si miras de cerca encontraras este tipo de fosiles. Se supone que son «trilobites».
Un paseo en biclieta y un teléfono móvil fue suficiente para esta foto de las tres torres que se levantaron en la península de Cavancha.
Un día cualquiera miré hacia arriba y tomé la imagend del reloj de la Plaza Prat en Iquique.
Estos chumbeques no son Iquique. FUERON fabricados en Arica y los vi en Antofagasta.
Por tercer año consecutivo asistí a la romería a la Boya Esmeralda el 21 de mayo.
Más de 60 fotos tomé durante una visita a la salitrera Humberstone junto a los integrantes de Flickr Iquique. Dos imágenes llamaron más la atención. La primera es esta escalera para bajar de una de las tortas de desechos que se ubican en uno de los extremos de la zona industrial de Humberstone. La segunda foto es dentro del hospital de Humberstone. Las luces y las puertas armaron la foto.
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